– La capacitación de más de 200 empresas para desarrollar inventarios de emisiones basados en ciencia, bajo la premisa: “No vamos a poder avanzar en la lucha climática si no sabemos cuánto estamos emitiendo”.
– El impulso a reservas de agua que protegen cerca del 50% del agua del país para los próximos 50 años, reconociendo al medio ambiente como usuario legítimo del recurso.
Fundada en 1961 y con presencia en más de 100 países, WWF inició su labor centrada en la conservación de especies. Con el paso de las décadas, su enfoque evolucionó hacia una visión integral que incorpora ecosistemas, comunidades y desarrollo sostenible. En México, donde comenzó operaciones en 1996, la organización trabaja en programas de cambio climático, agua y vida silvestre.
En tres décadas, WWF México moviliza cerca de 200 millones de dólares para conservación y contribuye a la creación de alianzas, plataformas y nuevas organizaciones ambientales.
Sin embargo, Villanueva hizo énfasis en que, frente a la triple crisis ambiental que se vive en materia financiera, el país enfrenta una brecha significativa para cumplir sus compromisos internacionales en biodiversidad, una brecha que, según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), debe sumar 13.6 billones de pesos entre 2023 y 2030 para alcanzar las metas de desarrollo sostenible ambientales, sociales y económicos.
“En México tenemos que multiplicar esfuerzos y lograr 100 veces más en los próximos cinco años que lo alcanzado en las últimas tres décadas, cuando WWF empezó a trabajar en los bosques de Oaxaca. Ello implica que las empresas y gobiernos prioricen un medio ambiente sano como un derecho esencial”, dijo.
Ante ello y como parte de su aniversario 30, WWF México anunció el lanzamiento de su campaña “Héroes Panda” para fortalecer su base de membresías individuales. Actualmente cuenta con alrededor de 100 miembros recurrentes en el país, una cifra modesta en comparación con otras naciones como Holanda y Países Bajos donde el financiamiento ciudadano es un pilar central.
“El momento es ahora. Las mexicanas y los mexicanos tenemos que ser los responsables de cuidar nuestros recursos”, afirmó la directora de WWF México, quien apuntó que la meta es consolidar una comunidad de donantes recurrentes que permita sostener y escalar las acciones de conservación en el largo plazo.
WWF México reiteró que el desarrollo sostenible solo será posible si la biodiversidad y los ecosistemas se colocan en la base de las decisiones económicas y sociales y convocó a sumar voluntades para los próximos 30 años de trabajo por la naturaleza.