Este panorama de lenta transición energética en México agrava el calentamiento global al mantener una alta dependencia de combustibles fósiles. En un contexto de emisiones en niveles récord, el rezago limita la reducción de emisiones de carbono (CO2) y favorece el aumento de temperaturas, la frecuencia de eventos extremos y el deterioro ambiental, incluida la presión sobre recursos hídricos por sequías más intensas y cambios en los patrones de lluvia.
¿Por qué México no usa energías renovables?
El Energy Institute, en su Statistical Review of World Energy 2025, señala que México enfrenta rezagos por su alta dependencia del gas natural, cambios regulatorios que han frenado la inversión privada, el fortalecimiento de empresas estatales enfocadas en combustibles fósiles y limitaciones en la infraestructura eléctrica. A ello se suma la incertidumbre jurídica y la falta de políticas de largo plazo, factores que han desacelerado el desarrollo de energías limpias.
“México ha limitado su avance en energías renovables por decisiones regulatorias que han debilitado la inversión privada y priorizado el uso de combustibles fósiles. Esta combinación de incertidumbre jurídica, falta de incentivos y rezago en infraestructura ha frenado la transición energética frente a otros países que avanzan con mayor rapidez”, detalla el informe.
KPMG advierte que la transición energética global avanza de forma desigual y enfrenta presiones económicas y geopolíticas; sin embargo, destaca que la electrificación se acelera y la inversión en renovables sigue creciendo. La consultora advierte que los países que no incrementen su capacidad de energía limpia corren el riesgo de perder competitividad industrial y elevar su exposición a emisiones.
El almacenamiento energético se perfila como un habilitador clave para integrar energías limpias y mejorar la eficiencia del sistema eléctrico.
“El almacenamiento nos va a permitir aprovechar mejor la infraestructura existente, reducir picos de demanda y mejorar la estabilidad del sistema. Esto es clave en un país como México, donde la red enfrenta retos de capacidad y la integración de renovables depende de soluciones que aporten flexibilidad y confiabilidad al sistema eléctrico nacional”, afirma Ayalli Gurría, directora comercial de Quartux.
Esta tecnología permite gestionar la variabilidad de las fuentes renovables y optimizar el uso de la infraestructura existente, algo que ya se implementa con mayor rapidez en países como Estados Unidos y China.
“Cuando las empresas entienden el impacto económico de la energía en sus costos, la adopción de sistemas de almacenamiento ocurre con rapidez. Esto no solo reduce gastos, también mejora su competitividad y les permite avanzar en objetivos de sostenibilidad sin depender de subsidios”, señala Gurría.
El potencial de la energía renovable
En México, el potencial de esta tecnología es significativo. La directiva de Quartux estima que en la próxima década podrían instalarse entre ocho y 12 gigawatts de almacenamiento, con inversiones de entre 6,000 y 10,000 millones de dólares. Además, estas soluciones permitirían reducir entre 20% y 30% los costos energéticos para las empresas, lo que incentivaría su adopción en el sector productivo.