El mismo estudio advierte que el impacto ambiental estará asociado, en gran medida, al aumento en la escala del torneo. La participación de 48 equipos y la realización de 104 partidos, frente a los 32 equipos y 64 encuentros de ediciones anteriores, implicarán una mayor demanda logística, más traslados y recorridos que podrían alcanzar hasta 4,300 kilómetros entre sedes, además de un incremento en el consumo energético, la generación de residuos y las emisiones.
Frente a este panorama, las autoridades ambientales buscan posicionar la economía circular como una solución clave para reducir, reutilizar y reciclar materiales, reincorporándolos a los ciclos productivos. La estrategia cobra relevancia en un país que genera más de 120,000 toneladas diarias de residuos sólidos urbanos, según datos de Semarnat, con una proporción importante de plásticos de un solo uso y un volumen creciente de desechos textiles asociado al consumo acelerado de moda.
La Semarnat subrayó que la gestión circular de plásticos y textiles no solo contribuye a disminuir la contaminación, sino también a conservar recursos naturales y mitigar emisiones de gases de efecto invernadero, en línea con los compromisos climáticos del país y las tendencias globales en sostenibilidad.
“La gestión circular de plásticos y textiles es fundamental para transitar hacia un modelo de desarrollo más sostenible”, señaló la dependencia en un comunicado.
La titular de Semarnat, Alicia Bárcena, advirtió que el reto es estructural, ya que México aún enfrenta limitaciones importantes en infraestructura para la separación, recolección y reciclaje de residuos, particularmente en el caso de los textiles, donde los sistemas de recuperación son incipientes. Si bien el país ha registrado avances en el reciclaje de PET, otros plásticos y materiales continúan sin recibir un tratamiento adecuado, lo que incrementa su impacto ambiental.
“Es necesario fortalecer la participación de todos los sectores para avanzar en la correcta gestión de los residuos”, indicó la funcionaria.
La campaña también pone énfasis en la corresponsabilidad entre gobierno, empresas y ciudadanía. En particular, destaca la necesidad de que industrias como la del empaque y la moda adopten esquemas de responsabilidad extendida del productor, con el objetivo de reducir la huella ambiental de sus productos a lo largo de todo su ciclo de vida.
Durante la presentación, Gabriela Cuevas Barron, encargada de coordinar los trabajos del Gobierno de México para el Mundial de Futbol 2026, agradeció la participación de los actores involucrados y subrayó que esta iniciativa conecta dos de las pasiones más profundas del país: el amor por el futbol y el compromiso con el medio ambiente.