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La OMS enfrenta presión para revisar los límites de contaminantes agrícolas en el agua

La evidencia sobre posibles riesgos para la salud abre un debate sobre las prácticas agrícolas y la protección de los recursos hídricos.
Campo de cultivo donde el uso de fertilizantes nitrogenados puede contribuir a la contaminación por nitratos de las fuentes de agua
El uso intensivo de fertilizantes nitrogenados puede contaminar ríos y acuíferos, una situación que llevó a 85 organizaciones a pedir una revisión de los límites de nitratos de la OMS. (Foto: Imagen generada con IA/ChatGPT)

Los fertilizantes que permiten aumentar la producción de alimentos también pueden convertirse en una fuente de contaminación del agua potable. Ante la preocupación por sus posibles efectos en la salud, 85 organizaciones internacionales exigieron a la Organización Mundial de la Salud (OMS) revisar los límites de nitratos permitidos en el agua, una medida que podría aumentar la presión sobre las empresas agrícolas para reducir su impacto ambiental.

La petición, respaldada por Greenpeace Internacional y la Organización Mundial de Médicos de Familia (WONCA), busca que la agencia sanitaria de Naciones Unidas incorpore nuevas investigaciones científicas sobre los riesgos asociados con la exposición prolongada a estos compuestos, presentes principalmente en fertilizantes nitrogenados, estiércol y residuos de actividades agrícolas.

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Actualmente, la OMS establece un valor de referencia de 50 miligramos de nitratos por litro de agua potable, equivalente a 11.3 miligramos por litro cuando la concentración se expresa como nitrógeno procedente de nitratos. El parámetro tiene sus antecedentes en criterios establecidos desde 1958 y se mantiene en las directrices internacionales.

Sin embargo, las organizaciones consideran que este umbral ya no refleja suficientemente los conocimientos científicos sobre los posibles efectos de la exposición crónica, particularmente en relación con el cáncer colorrectal y las complicaciones durante el embarazo.

La solicitud se difundió con motivo del Día Mundial de Una Sola Salud, una iniciativa que reconoce la relación entre la salud humana, los animales, las plantas y los ecosistemas.

La agricultura intensiva, en el centro del problema

Los nitratos son compuestos que aparecen de manera natural en el ambiente y forman parte del ciclo del nitrógeno. Sin embargo, su concentración puede aumentar por actividades humanas, especialmente por el uso excesivo de fertilizantes y el manejo inadecuado de residuos ganaderos.

Cuando las plantas no absorben todo el nitrógeno aplicado a los cultivos, parte de estos compuestos puede filtrarse hacia los acuíferos o llegar a ríos y lagos mediante la escorrentía.

La OMS reconoce que la actividad agrícola, el uso de fertilizantes nitrogenados y el estiércol constituyen fuentes importantes de nitratos en las aguas superficiales y subterráneas. También identifica aportaciones procedentes de aguas residuales y sistemas de saneamiento.

El problema resulta especialmente relevante en las regiones que dependen de pozos para abastecer de agua potable a sus comunidades, debido a que la contaminación de los acuíferos puede permanecer durante periodos prolongados.

Para las empresas agrícolas, una eventual revisión de los estándares internacionales podría traducirse en mayores exigencias para controlar el uso de fertilizantes, monitorear la calidad del agua y reducir las descargas de nutrientes al ambiente.

Sin embargo, la petición presentada ante la OMS todavía no representa un cambio regulatorio. Las directrices del organismo funcionan como referencias científicas para los países, que establecen sus propias normas de calidad del agua.

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Los riesgos para la salud van más allá del síndrome del bebé azul

El límite internacional de nitratos se estableció principalmente para prevenir la metahemoglobinemia, una enfermedad conocida como síndrome del bebé azul.

Esta condición reduce la capacidad de la sangre para transportar oxígeno y puede resultar especialmente peligrosa para los lactantes, sobre todo cuando el agua contaminada se utiliza para preparar fórmulas infantiles.

No obstante, las organizaciones firmantes sostienen que las investigaciones más recientes justifican una nueva evaluación de los riesgos asociados con la exposición a concentraciones inferiores al límite vigente.

Pratyush Kumar, presidente de WONCA, señaló que distintos estudios encontraron asociaciones entre los nitratos presentes en el agua potable y problemas como el cáncer intestinal y los partos prematuros, incluso cuando las concentraciones se encuentran por debajo del umbral de referencia.

Una revisión científica publicada en 2018 en International Journal of Environmental Research and Public Health examinó investigaciones sobre nitratos en el agua potable y sus posibles efectos en la salud. Los autores identificaron evidencia epidemiológica que relaciona la exposición con un mayor riesgo de cáncer colorrectal, aunque también señalaron la necesidad de ampliar las investigaciones para comprender mejor estas asociaciones.

De manera similar, una revisión sistemática y metaanálisis publicada en Scientific Reports en 2023 examinó la relación entre los nitratos del agua y distintos resultados reproductivos, incluidos los nacimientos prematuros.

Estos hallazgos no significan que consumir agua con nitratos por debajo del límite de la OMS provoque necesariamente cáncer o complicaciones durante el embarazo. Las asociaciones epidemiológicas requieren considerar otros factores y no demuestran por sí solas una relación causal.

La OMS, por su parte, sostiene en sus documentos técnicos que el valor de referencia vigente busca proteger a los grupos más vulnerables frente a los efectos de los nitratos, aunque reconoce que la evaluación de algunos riesgos de largo plazo presenta limitaciones científicas.

Con información de AFP.

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agua Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales

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