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¿Cómo certificarse con SBTi y qué exige a las empresas en metas climáticas?

La iniciativa Science Based Targets exige reducciones alineadas a 1.5°C. Con la certificación, las empresas pueden acceder a créditos y mayores clientes.
jue 12 febrero 2026 05:55 AM
sbti y empresas
La iniciativa Science Based Targets (SBTi), que desde 2015 facilita que las empresas establezcan objetivos de reducción de emisiones con base científica, en línea con el estándar corporativo Net-Zero. (Pakin Jarerndee/Getty Images)

Contar con métricas que midan el impacto ambiental de las empresas es fundamental: lo que no se mide no se puede gestionar. Hoy, inversionistas, reguladores y consumidores exigen indicadores transparentes y comparables que permitan fijar metas claras y dar seguimiento a compromisos como el Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Estas herramientas permiten a las compañías alinear sus estrategias y avanzar de forma verificable en los acuerdos climáticos asumidos. Una de las más sobresalientes es la iniciativa Science Based Targets (SBTi), que desde 2015 facilita que las empresas establezcan objetivos de reducción de emisiones con base científica, en línea con el estándar corporativo Net-Zero.

La norma Net-Zero, formalizada en 2021 como el primer estándar corporativo global para alcanzar emisiones netas cero, exige metas basadas en la ciencia tanto a corto como a largo plazo. Las primeras abarcan reducciones inmediatas en un horizonte de cinco a 10 años; las segundas definen el nivel total de descarbonización requerido hacia 2050 o antes.

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“Por primera vez, la norma SBTi ofrece a las empresas una certificación sólida para demostrar a consumidores, inversores y reguladores que sus objetivos de reducción neta de emisiones avanzan al ritmo y escala necesarios para limitar el calentamiento global a 1.5 centígrados”, señaló en un reporte Alberto Carrillo, cofundador y director general del SBTi.

Carrillo subraya que todas las empresas deben fijar metas de cero emisiones que demuestren a sus grupos de interés que su trayectoria de descarbonización está alineada con la ciencia y con la carrera global hacia la neutralidad climática.

La iniciativa ha sido desarrollada en colaboración con el Carbon Disclosure Project (CDP), el Pacto Mundial de las Naciones Unidas, el World Resources Institute (WRI) y el World Wildlife Fund (WWF). Hasta ahora, más de 10,000 empresas se han comprometido a elaborar, validar y comunicar objetivos alineados con los acuerdos climáticos internacionales.

¿Cómo iniciar el proceso?

Entre los principales requisitos destacan la cobertura total de los Alcances Uno y Dos, y del Alcance Tres cuando aplique, con horizontes de entre cinco y 15 años según el sector. Además, no se permite el uso de compensaciones para cumplir los objetivos principales: las reducciones deben ser reales, medibles y verificables, respaldadas por reportes públicos periódicos.

Al adherirse y certificarse, las compañías no solo fortalecen su credibilidad climática ante sus grupos de interés, sino que también mejoran su gestión de riesgos y su competitividad en mercados que valoran la transparencia y la sostenibilidad.

El proceso inicia con el registro y el envío de una carta de compromiso en la plataforma oficial de la SBTi. En esta etapa se define si se trabajará bajo el estándar general, el de net-zero o rutas específicas para pymes. Una vez aceptada, la empresa aparece públicamente como comprometida.

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Antes de establecer metas, la organización debe cuantificar sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en Alcance Uno y Dos, que son las emisiones generadas por operaciones propias y consumo de energía. Por otro lado, el Alcance Tres, que representa una parte significativa de sus emisiones, el cual incluye también todas las emisiones que se crean en la cadena de valor. La iniciativa recalca que las metodologías varían según el sector y el tamaño de la empresa.

Una vez definidas, las metas se presentan a la SBTi para su revisión técnica. El proceso, que puede tomar varias semanas, verifica que los objetivos sean ambiciosos y coherentes con la ciencia climática. Tras su aprobación, se publican oficialmente y la empresa recibe lineamientos para comunicar avances con transparencia.

Posteriormente, las compañías deben reportar anualmente sus emisiones reales y el progreso hacia las metas, generalmente a través de plataformas como CDP, lo que permite la comparabilidad global.

Las ventajas más visibles

El impacto va más allá de lo ambiental. De acuerdo con la encuesta The Impact of Setting Science-Based Targets on Businesses, aplicada a 171 organizaciones con objetivos avalados desde hace más de dos años, el 91% reportó un impacto positivo general tras adoptar estas metas y el 93% las integró en su estrategia central.

El estudio también señala que el 90% elevó su ambición climática y el 86% aceleró su ritmo de descarbonización. Aunque el 31% observó incrementos iniciales en costos operativos, el 92% reportó un impacto neutral o positivo en su desempeño financiero a largo plazo.

“Los puntos principales son evitar los impactos siempre que sea posible y, cuando sean necesarios, reducirlos al máximo y posteriormente regenerar y restaurar”, afirmó en un análisis Erin Billman, directora ejecutiva de la Red de Objetivos Basados en la Ciencia (SBTN).

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