Pedro Rivero, presidente de Camimex, señaló en el Informe de Sostenibilidad 2025 que la industria ha reforzado su compromiso ambiental mediante mayores inversiones en sostenibilidad y la adopción de tecnologías que optimizan el uso del agua y la energía, reducen emisiones y contribuyen a prevenir, mitigar, compensar y restaurar los impactos derivados de sus operaciones.
Para avanzar en estos objetivos, la Camimex ha impulsado la adopción de estándares internacionales de minería responsable, entre ellos Towards Sustainable Mining (TSM), desarrollado por la Mining Association of Canada (MAC). Implementado desde 2004, este modelo ha fortalecido la gestión en materia de seguridad, salud, gobernanza y desempeño ambiental. Su aplicación obligatoria para las empresas canadienses también ha incentivado a la Camimex a promover su adopción entre otras compañías mineras que operan en México.
“Esta tendencia refleja cómo los mercados y regulaciones de Norteamérica exigen mayores niveles de transparencia, trazabilidad y cumplimiento ESG para acceder a financiamiento y cadenas globales de suministro”, señala la Camimex en su reporte.
Ben Chalmers, vicepresidente senior de la Asociación Minera de Canadá, explica que el estándar TSM surgió como respuesta a la necesidad de reconstruir la confianza pública en el sector tras diversos conflictos ambientales y sociales registrados entre las décadas de 1990 y 2000. Desde entonces, su objetivo ha sido establecer indicadores medibles de desempeño en temas como relacionamiento con comunidades indígenas, acción climática, energía, gestión de crisis, seguridad laboral, agua y biodiversidad.
En marzo de 2023, la asociación canadiense y la Camimex firmaron un acuerdo para iniciar la implementación del estándar en México. Desde entonces se han realizado sesiones de capacitación dirigidas a las empresas interesadas, con el fin de alinear sus prácticas con los criterios del TSM, identificar áreas de mejora y avanzar de manera estructurada en su cumplimiento.
Aunque la Asociación Minera de Canadá no ha precisado cuántas empresas mexicanas cumplen actualmente con el estándar, informó que más de 100 representantes de distintas compañías han participado en los programas de capacitación y han mostrado interés en su adopción.
“Aunque la implementación está avanzando, está claro que muchas empresas están trabajando activamente para comprender el estándar y explorar cómo integrarlo de manera efectiva en sus operaciones”, afirma Chalmers.
Casos recientes como el derrame de Buenavista del Cobre en Sonora, los accidentes en El Pinabete y la mina Santa Fe, así como los problemas de seguridad registrados en distintas regiones mineras del país, muestran que los desafíos del sector van más allá de la productividad. La industria enfrenta una creciente presión para fortalecer sus estándares ambientales, de seguridad y de gobernanza, en un panorama donde inversionistas, reguladores y comunidades demandan mayor transparencia y rendición de cuentas.