El humo de los incendios forestales que arrasan la provincia canadiense de Ontario se extendió el jueves hacia el noreste de Estados Unidos y Nueva York, con la exposición de millones de personas a una calidad del aire muy degradada.
Un día después de imágenes de un amarillo apocalíptico en la ciudad canadiense de Toronto, ahora los más afectados son los estados estadounidenses cerca de la frontera, incluidos Minesota, Wisconsin, Michigan e Illinois.
El jueves por la mañana, el monitor de la empresa IQAir situó a Detroit, Toronto, Mineápolis y Chicago como las ciudades más contaminadas del mundo.