Qué electrodomésticos emiten contaminación electromagnética
De acuerdo con la OMS, basada en mediciones de la Oficina Federal Alemana de Protección Radiológica, un secador de cabello puede producir entre 6 y 2,000 µT a una distancia de tres centímetros; una rasuradora eléctrica, entre 15 y 1,500 µT; una aspiradora, de 200 a 800 µT, y un horno de microondas, entre 73 y 200 µT. Sin embargo, a 30 centímetros esos valores disminuyen: entre 0.01 y 7 µT en el caso del secador, entre 2 y 20 µT para la aspiradora y entre 4 y 8 µT para el microondas.
La propia OMS subraya que la intensidad de estos campos no depende necesariamente del tamaño o de la potencia del aparato, sino de su diseño, pues incluso dos modelos similares pueden emitir niveles muy distintos de campo magnético, por lo que no es posible generalizar el comportamiento de todos los equipos de una misma categoría.
Las directrices de la Comisión Internacional de Protección contra la Radiación No Ionizante (ICNIRP) establecen un nivel de referencia para la población general de 200 µT a 50 Hz y de 83 µT a 60 Hz para campos magnéticos de frecuencia de red. La comisión sostiene que estos límites incorporan amplios márgenes de seguridad para prevenir efectos adversos comprobados sobre la salud derivados de exposiciones agudas como alteración de los procesos biológicos, afectaciones en el sistema nervioso y pérdida del sueño.
No obstante, la agencia de Naciones Unidas (ONU) reconoce que persisten investigaciones sobre exposiciones prolongadas y de largo plazo, especialmente en torno a la posible relación entre campos magnéticos de frecuencia extremadamente baja y algunos tipos de cáncer infantil observada en ciertos estudios epidemiológicos. Esa evidencia fue considerada limitada y no ha permitido establecer una relación causal.
Frente a esa incertidumbre, organismos internacionales han optado por fortalecer los sistemas de evaluación científica en lugar de modificar de forma sustancial los límites de exposición. La ICNIRP revisa periódicamente sus recomendaciones conforme aparecen nuevos estudios, mientras que la OMS mantiene un programa permanente de revisión de la literatura científica y promueve que los países adopten normas sustentadas en la mejor evidencia disponible.
Las medidas también alcanzan a la industria y a las empresas, pues actualmente los fabricantes deben cumplir estándares internacionales de compatibilidad electromagnética y seguridad eléctrica antes de comercializar sus productos, además de diseñar equipos que reduzcan las emisiones innecesarias de campos magnéticos sin afectar su desempeño.
En paralelo, la OMS recomienda prácticas sencillas, como mantener cierta distancia de los aparatos cuando sea posible y evitar exposiciones prolongadas e innecesarias muy cerca de motores eléctricos de alta potencia como estar a más 30 centímetros de estos aparatos ya que disminuyen hasta 100 veces los niveles de referencia para la población general, lo que explica por qué el uso cotidiano de estos equipos continúa considerándose seguro dentro de las condiciones para las que fueron diseñados.