Javier Herrero, director de Sistema B México, explica que el sector de lujo tiene que ser el que lidere precisamente todo lo que es no solamente el cumplir esos estándares, sino también superarlos con un planteamiento que incluya derechos humanos, justicia, equidad, diversidad, inclusión y salarios dignos, además de los objetivos ambientales.
“La transformación del sector, bajo esta perspectiva, no se limita a materiales o emisiones, sino que alcanza las condiciones sociales de las cadenas de suministro”, agrega.
En 2025, LVMH reportó que 41% de los materiales de sus productos y empaques provenían de fuentes recicladas o de iniciativas de ecodiseño. También registró una reducción de 37% en sus emisiones de alcance 1 y 2 frente a 2023 mediante su organismo de investigación científica propia, desarrolla nuevos materiales sostenibles, procesos de reciclaje y bioplásticos renovables y señaló que 75% de su energía procedía de fuentes renovables.
“En LVMH, la excelencia siempre ha ido de la mano con la responsabilidad, alimentando mutuamente un círculo virtuoso. Es por eso que desde nuestra fundación hemos elegido deliberadamente hacer que las consideraciones sociales, ambientales y culturales sean una parte integral de lo que hacemos. No por exigencias regulatorias, sino para mantenernos en estándares aún más altos, tal como siempre buscamos sobresalir en nuestras creaciones artísticas”, dijo en su reporte de sostenibilidad, Bernard Arnault, presidente de Moët Hennessy Louis Vuitton (LVMH).
Por otro lado, Kering, dueña de marcas como Gucci y Balenciaga, concentra parte de su estrategia de transición en las materias primas y su trazabilidad. En 2025, el cuero bovino representó 37% de sus materias primas, tres puntos porcentuales menos que en 2024, mientras que el ovino representó 13%, dos puntos menos que un año antes. Además, 96% del papel utilizado fue reciclado o certificado FSC. En tanto, 85% del algodón fue certificado como orgánico, regenerativo o reciclado, mientras 88% de la lana cumplió con criterios de certificación, regeneración o reciclaje.
Para Prada Group, el cuero representó 41% de las materias primas utilizadas en sus productos y 90% del cuero adquirido pudo rastrearse hasta la etapa de sacrificio en 2025. La compañía busca llegar a 95% de trazabilidad en 2028. En paralelo, Re-Nylon utiliza nylon regenerado y el grupo tiene como meta que 80% del nylon y poliéster sea reciclado o biobasado en 2026.
Hermès aborda la sostenibilidad desde el uso de recursos y la permanencia de sus productos. En 2025 reportó una reducción de 64% en la intensidad de extracción de agua entre 2015 y 2025 y señaló que todas sus curtidurías cuentan con plantas propias de tratamiento. También informó que 77% de la energía utilizada globalmente procedía de fuentes renovables. La empresa menciona en su reporte que su estrategia se vincula con productos diseñados para durar, repararse y conservar valor.