“La corrupción continúa debilitando la competencia justa y la confianza necesarias para sostener el crecimiento económico. Para las empresas, sus consecuencias van desde sanciones legales y financieras hasta daños reputacionales, pérdida de oportunidades de negocio, deterioro del clima laboral y menor inversión”, menciona la Guía Anticorrupción y Cumplimiento Ético Empresarial de la ONU.
La iniciativa plantea cinco compromisos para los líderes empresariales. El primero es generar conciencia sobre la presencia y las consecuencias de la corrupción en el sector privado. El segundo consiste en utilizar anualmente la Herramienta de Integridad Corporativa desarrollada por Pacto Global México y UNODC para evaluar las prácticas de la organización.
Los otros compromisos son adoptar políticas corporativas de integridad y anticorrupción e impulsar su aplicación a lo largo de la cadena de valor; capacitar al personal, incluida la alta dirección, y participar en proyectos de acción colectiva; así como colaborar activamente en las actividades anticorrupción de ambos organismos. Además, la misma iniciativa se relaciona con la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción y el Objetivo de Desarrollo Sostenible 16, enfocado en la paz, la justicia y las instituciones sólidas.
La herramienta de autoevaluación fue diseñada con 39 indicadores y 68 preguntas sobre aspectos como el marco normativo, la capacitación, el control de riesgos y la transparencia, de acuerdo con la ficha del proyecto publicada por el Pacto Global de las Naciones Unidas. El instrumento busca que las empresas identifiquen áreas de oportunidad en sus programas de cumplimiento y establezcan medidas para fortalecerlos.
Aeroméxico, HSBC y Volkswagen, entre las empresas adheridas
Según datos del ranking de Empresas Responsables 2026 , el 13% de las empresas participantes está adherida al CEO Pledge Anticorrupción con empresas como Aeroméxico, HSBC México, Aleatica, GNP Seguros, Grupo Financiero BASE, Vesta y TIP de México. La lista también registra a Volaris, Nestlé México, Volkswagen, Veolia y Unilever de México entre otras compañías de distintos sectores.
La ONU explica que la adhesión de estas compañías muestra que el compromiso ha llegado a organizaciones de diferentes tamaños y actividades económicas. Sin embargo, reconoce que la inclusión en el directorio acredita su participación en la iniciativa, más no constituye por sí misma una certificación independiente de sus programas anticorrupción ni demuestra que hayan eliminado los riesgos de corrupción.
Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala que los controles y las medidas de ética y cumplimiento deben responder a los riesgos particulares de cada empresa, considerando factores como su tamaño, sector, estructura y mercados en los que opera.