El atractivo del seguro paramétrico está en que puede proporcionar recursos en un momento en el que la velocidad de respuesta es determinante. Aquiles Sologuren, subdirector Regional Sureste de GMX Seguros, explica que las compañías suelen utilizar esos recursos para cubrir gastos inmediatos como nómina, proveedores, renta, servicios básicos, reparaciones temporales y obligaciones contractuales. También pueden destinarlos a limpiar instalaciones, retirar escombros o compensar temporalmente la pérdida de ingresos mientras se reanuda la actividad.
“El principal objetivo es reactivar la operación del negocio”, dice Sologuren, al explicar que una de las ventajas de estas coberturas es que los pagos dependen de indicadores objetivos previamente acordados, lo que evita parte del proceso de ajuste de pérdidas.
Entre los sectores con mayor potencial para aprovechar este instrumento, según Sologuren, se encuentran el turismo, el sector hotelero, agropecuario, energético y de construcción. La lógica es que una empresa puede tener pérdidas económicas aun cuando el daño físico a sus activos sea limitado.
Un hotel, por ejemplo, puede enfrentar cancelaciones incluso antes de que un huracán toque tierra. Careaga cuenta que han trabajado en estructuras que buscan medir el impacto económico de un fenómeno a partir de variables como el flujo de pasajeros en los aeropuertos. Si ese flujo cae por debajo de un determinado umbral debido a la llegada de un huracán, la cobertura podría activarse.
“También se pueden usar mecanismos completamente nuevos que no ofrece el seguro tradicional para cubrir otras pérdidas que las empresas están teniendo y que no están pudiendo cubrir”, dice Careaga.
Esta posibilidad de diseñar coberturas a la medida es una de las características que hacen atractivos a los seguros paramétricos. En lugar de limitarse a los daños materiales, una empresa puede identificar qué variable está vinculada con su pérdida económica y evaluar si existe un indicador que permita medirla. El reto está en encontrar una relación suficientemente clara entre el parámetro y el riesgo que se busca cubrir.
Los especialistas coinciden en que actualmente estas pólizas deben entenderse principalmente como un complemento y no como un sustituto del seguro tradicional.
“El seguro tradicional protege los activos y cubre las pérdidas materiales, sujetas a evaluación, mientras que el seguro paramétrico aporta liquidez inmediata para enfrentar los impactos financieros de corto plazo derivados de un evento”, señala Sologuren.