“Nosotros invertimos el 100% de los recursos necesarios para hacer los estudios, instalar los equipos y darles la operación y mantenimiento. Al celebrar contratos de venta de agua a 10 años, la empresa no invierte ni un centavo”, explica David Arelle, director general de Aqua Capital, empresa que impulsa este modelo en México.
La propuesta surge en un momento en que el agua se ha convertido en un factor de continuidad operativa para la industria. De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), cerca de dos terceras partes del territorio nacional registran algún grado de presión hídrica en distintos periodos del año, mientras que diversas cuencas y acuíferos presentan condiciones de sobreexplotación. A ello se suma la creciente vigilancia gubernamental sobre el uso del recurso. El nuevo Plan Nacional Hídrico contempla una revisión de concesiones, medidas para combatir el acaparamiento de agua y una mayor fiscalización sobre los grandes usuarios.
Además de evitar la inversión que se requiere para la infraestructura, según el directivo, los clientes pueden reducir los costos de suministro.
El modelo también transfiere el riesgo técnico al proveedor. A diferencia de una empresa que adquiere directamente una planta de tratamiento y asume la responsabilidad de operarla, en un WPA el desarrollador mantiene la obligación de garantizar la calidad del agua y el funcionamiento de la infraestructura. “Nosotros corremos el riesgo. Nosotros invertimos y el cliente, el único que va a pagar, son los metros cúbicos de agua que consuma y que cumplan con la norma requerida”, sostiene Arelle.
Para Mauricio Rojas, especialista en agua y energía de la consultora Revolution, los WPA no son una figura completamente nueva. Aunque la denominación puede variar, existen esquemas similares conocidos internacionalmente como Water as a Service, en el que las empresas no invierten en la infraestructura ni en su mantenimiento.
Según Rojas, este tipo de proyectos suele financiarse mediante esquemas de project finance, donde una combinación de capital privado y deuda permite desarrollar la infraestructura necesaria.
Para el especialista, los WPA representan una alternativa especialmente valiosa para resolver problemas estructurales relacionados con el tratamiento de agua.