"Engaño" climático
Trump, que ha puesto todo el peso de su política interna detrás de los combustibles fósiles, ha despreciado abiertamente el consenso científico de que la actividad humana está calentando el planeta. Llegó a calificar la ciencia climática como "un engaño".
Además, su gobierno no envió representantes a la última cumbre climática celebrada en noviembre en Belém, Brasil. Estas cumbres se realizan anualmente bajo los auspicios de la CMNUCC.
El memorando también ordena que Estados Unidos se retire del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, el organismo de la ONU responsable de evaluar la ciencia del clima junto con otras organizaciones como la Agencia Internacional de Energías Renovables, ONU Océanos y ONU Agua.
Tras su retorno a la Casa Blanca hace casi un año, el republicano está implementando su visión de "Estados Unidos primero".
Como en su primer mandato, decidió retirar a Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el clima y de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) a la que Washington había vuelto bajo la presidencia de Joe Biden.
Además, dio un portazo a la Organización Mundial de la Salud.
La administración Trump también recortó ampliamente la ayuda estadounidense en el extranjero, lo cual golpeó los presupuestos de numerosas organizaciones de la ONU que se vieron obligadas a reducir sus actividades sobre el terreno, como la Oficina del Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR) o el Programa Mundial de Alimentos (PMA).
Desde la tribuna de la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre, Donald Trump lanzó un ataque frontal contra la ONU, que según él está "muy lejos de alcanzar su potencial".