Francisco Estrada, coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM, explicó que México se ha calentado alrededor de 1.9 grados centígrados, un dato superior a la media global que ronda los 1.5 grados. Además, la velocidad del calentamiento también se aceleró, entre 2000 y 2025, la temperatura promedio del país aumentó alrededor de un grado.
La consecuencia es que El Niño, un fenómeno que es cíclico, ya no llega al mismo clima sobre el que ocurrieron otros episodios similares en los años de 1982-1983, 1997-1998 o 2015-2016. “Los patrones están cambiando, es un clima cambiante y nos vamos a enfrentar a una cosa que no necesariamente van a aplicar los patrones de los que tenemos datos históricos”, advirtió Estrada.
Para México, durante El Niño aumenta la temperatura en el centro y sur y disminuye la precipitación durante primavera y verano,lo que afecta al sector agropecuario.
Tania Pérez, subdirectora de Medio Ambiente de Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), señaló que la sequía asociada con el episodio de El Niño de 2023-2024 provocó que en Sinaloa la superficie sembrada de maíz disminuyera 43% frente a ciclos anteriores debido a los bajos niveles de las presas.
El problema no termina en la parcela. Pérez explicó que una sequía meteorológica puede convertirse primero en agrícola, después en hidrológica (presas) y finalmente en socioeconómica, que es cuando la escasez alcanza a las ciudades. “Los riesgos físicos pueden derivar en riesgos de crédito. Una reducción en el rendimiento disminuye los ingresos del productor, aumenta la incertidumbre sobre el pago de sus obligaciones y eleva la probabilidad de que se ejecute una garantía crediticia”, dijo durante su participación.
El efecto puede trasladarse después a los consumidores. Fabiola Sosa, jefa del Área de Crecimiento Económico y Medio Ambiente de la UAM, señaló que la menor disponibilidad de agua puede traducirse en menores rendimientos agrícolas, mayores costos de bombeo, pérdidas de cosechas y aumentos en los precios de los alimentos. En la industria, advirtió, los sectores con mayor consumo de agua, como alimentos, bebidas y papel, enfrentarán mayores restricciones dependiendo de la cuenca donde estén instalados.