La pregunta de unos inversionistas definió su carrera. Inició intentando recabar información en las áreas ambientales y sociales de Pemex, con resultados desiguales. En ambiental querían comunicar su trabajo, pero en lo social acabó recurriendo al INEGI.
Comprendió que necesitaba capacitación y en Shell le dieron seis meses de onboarding en temas ambientales y sociales. Así se convirtió en la persona dentro de Pemex Exploración y Producción que estructuraba las estrategias de sostenibilidad para los proyectos. De ahí, llevó Desarrollo Sustentable y Ambiental para todo Pemex.
Entonces no existía la figura de Chief Sustainability Officer, pero armó la oficina para toda la organización. Y ya tenía claro que esa área debía estar en la dirección de planeación, para que estuviera en el plan de negocios. También le tocó desarrollar la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y Protección al Medio Ambiente en el Sector Hidrocarburos (ASEA). “Al equipo nos tocó escribir la ley orgánica de la agencia”, explica. “Y el diseño de la agencia, la arquitectura y el modelo de regulación cayeron en el área en la que yo estaba”.
Desde hace cuatro años, su objetivo es transformar los consejos de administración del país a través de Chapter Zero México, donde es directora ejecutiva. Se trata de una red global impulsada por el Foro Económico Mundial (WEF, en inglés) para llevar la gobernanza climática a los consejos. A Marván le pidieron diseñar la organización y, cuando acabó, la invitaron a liderarla.
Y, precisamente, al diseñarla, lo que detectó es que el problema más grande en el país era la falta de conocimiento sobre sostenibilidad en los consejos. “Nos preguntamos cómo llevar esta construcción de capacidades y educación ejecutiva a los consejos, cómo crearles un marco de referencia, que son los principios de gobernanza climática que diseñó el WEF”, explica.
Este marco incluye l os pilares para que una persona en un consejo pueda, desde su responsabilidad fiduciaria, hacerse cargo del valor y de la permanencia de una empresa frente a una crisis como la climática y, por otro lado, acelerar la descarbonización de las compañías. “Es un tema de resiliencia de negocios, de cómo hacerlos conscientes y, sobre todo, capaces de tomar decisiones estratégicas de mediano y largo plazo”, apunta. Y esto incluye la creación de nuevos mercados, nuevos productos, servicios y tecnología.
Al final, el propósito de esta iniciativa global es crear una comunidad de consejeros y consejeras, no desde un punto de vista activista, sino desde la gobernanza.