Diana Guzmán, directora de Políticas de Mitigación del Cambio Climático de la la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), explicó que la actualización de la Contribución Determinada a Nivel Nacional, conocida como NDC 3.0, implica un cambio en la manera en que México plantea su desarrollo hacia 2030 y los años posteriores con el objetivo es articular esta hoja de ruta con instrumentos como el Programa Especial de Cambio Climático, el sistema de comercio de emisiones y la estrategia nacional de movilidad eléctrica.
“Al final de cuentas, todo lo que ocurre sucede en el territorio. Por eso es muy importante la articulación entre el gobierno federal, los gobiernos estatales y municipales, y que las políticas permeen en todos los niveles. La NDC no es de la Semarnat, es de todo el país. Por lo tanto, el compromiso lo tenemos todos”, explicó Guzmán.
Principales incentivos del gobierno
En materia de movilidad eléctrica, la representante de Semarnat explicó que se trabaja con gobiernos estatales en el diseño de planes y modelos de negocio para facilitar la transición energética del transporte público y resaltó que la Semarnat trabaja con la Secretaría de Economía en normas para vehículos de menor escala que operan en zonas periféricas, mientras que en el transporte privado el desafío es generar mayor conciencia sobre las emisiones que un automóvil de combustión puede generar durante los 10 años o más de su vida útil.
Guzmán indicó que otro componente de esta transformación es el desarrollo de un mercado doméstico de carbono, que se avanza en proyectos de compensación vinculados con movilidad eléctrica, reforestación, tratamiento de agua y rellenos sanitarios, con el objetivo de alimentar el Sistema de Comercio de Emisiones (SCE).
“Estamos trabajando en poner en marcha un mercado de carbono doméstico a nivel nacional, donde uno de los principales compradores de estos bonos podría ser el propio Sistema de Comercio de Emisiones. De esta manera, podríamos generar un esquema de compra y venta dentro del mercado interno”, añadió Guzmán.
Las iniciativas de la ONU en México
Silvia Morimoto, representante Residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en México, dijo que la descarbonización debe dejar de verse únicamente como una agenda ambiental y entenderse también como una estrategia de desarrollo económico y social. La transición puede contribuir a reducir la pobreza y las desigualdades, además de generar empleos.
Entre los proyectos apoyados por el PNUD en México mencionó la sustitución de refrigeradores obsoletos en carnicerías del Mercado Panamericana, en la Ciudad de México, que permitió reducir emisiones contaminantes, disminuir el consumo de electricidad y mejorar las condiciones de conservación de los alimentos.
"No solamente logramos reducir de las carnicerías del mercado panamericano 70% de las emisiones contaminantes de gases de efecto invernadero, también ayudamos a proteger la capa de ozono, pero también tuvieron beneficios económicos como reducción en la luz eléctrica. El más importante para mí fue el de salud", explicó.