La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) estima que, al ritmo actual, América Latina y el Caribe solo alcanzaría 19% de las metas de la Agenda 2030 en 2030; otro 42% avanza en la dirección correcta, pero demasiado lentamente, mientras 39% permanece estancado o en retroceso. Para Centroamérica y México, solo 18% de las metas tendría una trayectoria compatible con su cumplimiento.
El reporte también identifica un elemento institucional relevante para México, ya que el país ha participado en cuatro Informes Nacionales Voluntarios (INV) y sus gobiernos locales han presentado 35 INV, una de las cifras más altas entre los países analizados. Esto refleja una mayor incorporación de los ODS en ejercicios de planeación y seguimiento, aunque el propio informe advierte que la implementación requiere mayor coordinación entre niveles de gobierno y actores sociales.
La comparación con Chile, Uruguay y Colombia muestra así que México cuenta con una base importante en servicios, educación, acceso energético e inclusión financiera, pero enfrenta una brecha en dimensiones que requieren transformaciones estructurales. Mientras los indicadores sociales han permitido elevar su puntuación, problemas como el tratamiento de aguas residuales, la transición energética, la agricultura sostenible y las desigualdades territoriales limitan un avance más rápido.
La conclusión del Sustainable Development Report 2026 es que el desafío no consiste únicamente en mantener los avances alcanzados, sino en acelerar la implementación.
El informe plantea la necesidad de planes de largo plazo, financiamiento suficiente y una mayor participación de gobiernos regionales y locales, universidades, sociedad civil y empresas. Para México, cerrar la brecha con los líderes latinoamericanos dependerá de convertir sus avances en servicios básicos en mejoras sostenidas en los ámbitos ambiental, social e institucional.