El contexto puede modificar el camino. Los precios de la energía, la geopolítica, las tarifas comerciales o la disponibilidad de tecnología cambian mientras una meta permanece vigente, por lo que Castro considera que las empresas necesitan comunicar los avances y también reconocer cuando las condiciones obligan a modificar el plan.
“Hoy la reputación no se basa en lo que las empresas decimos, se basa en lo que podemos verificar”, puntualizó Castro. “Yo he tenido que trabajar con muchos de mis clientes para decir ‘¿y ahora cómo explicamos que no llegamos a la meta?’. No era falta de interés, ni siquiera falta de inversión, simplemente el contexto y las circunstancias cambiaron”, añadió.
La discusión ya no es solo reputacional, porque alcanzar un compromiso climático requiere presupuesto, proveedores, tecnología y decisiones que corresponden a la dirección de la compañía.
Por lo tanto, Adrián Gómez, miembro del comité ejecutivo de Chapter Zero México, considera que los consejos de administración necesitan entender los indicadores ambientales con la misma atención que prestan a los financieros.
El problema aparece cuando un proyecto de descarbonización llega a la mesa y quienes deben autorizar la inversión desconocen conceptos como emisiones de alcance 3 o los riesgos que el cambio climático representa para el negocio. “Pregúntale a un board member cuántos metros cúbicos de agua está consumiendo. Te va a decir cuánto paga, pero no cuánto consume”, ejemplificó.
El riesgo ya llegó a los tribunales. ClientEarth demandó en 2023 a los directores de Shell bajo el argumento de que el consejo no gestionó adecuadamente los riesgos climáticos y vulneró sus deberes fiduciarios. La justicia británica desestimó el caso, aunque la discusión colocó el manejo del riesgo climático dentro de las responsabilidades que enfrentan los consejos.
Mars muestra otra dimensión del problema. La compañía quiere reducir 50% las emisiones de toda su cadena de valor para 2030 frente a 2015 y alcanzar emisiones netas cero en 2050, mientras al cierre de 2025 acumulaba una disminución de 16.9%, de acuerdo con su último reporte de sostenibilidad.
La distancia que todavía existe frente a la meta obliga a intervenir fuera de sus propias instalaciones. Andrea Amador, gerente de Clima y Abastecimiento Sustentable de Mars Pet Nutrition México, explicó que las emisiones de alcance 3 representan uno de sus indicadores más complejos porque incluyen materias primas y proveedores.
Por ello, Mars trabaja en transición energética, ingredientes con menor huella, empaques y agricultura regenerativa, aunque cada proyecto también tiene que demostrar que funciona financieramente.
“Cuando vas a presentar un proyecto tienes el beneficio ambiental y te preguntan cuánto va a costar. Es importante tener el beneficio ambiental, pero también hablar con indicadores económicos”, dijo Amador. La empresa revisa trimestralmente esos indicadores con su equipo de liderazgo para determinar qué funciona y qué necesita ajustes.