El Niño, que ocurre de manera cíclica cada dos a siete años y su duración típica oscila entre nueve y doce meses, se caracteriza por un debilitamiento de los vientos que normalmente empujan las aguas cálidas del Pacífico hacia Asia. Cuando esos vientos pierden fuerza, el agua caliente regresa hacia las costas de Sudamérica y el océano libera calor hacia la atmósfera, lo que altera la distribución de las lluvias a escala global.
Zonas históricamente secas, como la costa de Perú, pueden registrar lluvias intensas e inundaciones, mientras que regiones que dependen de las precipitaciones estacionales, como Colombia, el norte de Brasil y partes de Centroamérica, enfrentan riesgo de sequía. El cambio también interrumpe el ascenso de aguas frías cargadas de nutrientes frente a las costas sudamericanas, lo que afecta a la pesca, en particular la de anchoveta en Perú.
El análisis de UBS, en el que señala que economías están más expuestas, toma en cuenta la exposición física y la resiliencia macroeconómica, entendida como el margen fiscal y la credibilidad antiinflacionaria disponibles para absorber un choque si este llega a materializarse.
UBS ubica a Colombia como la economía más vulnerable de la región, por la combinación de una posición fiscal débil, inflación elevada y una exposición significativa al fenómeno a través de los precios de los alimentos y la electricidad.
Brasil y Perú aparecen también en la zona de mayor riesgo, aunque por razones distintas: Brasil enfrenta mayores fragilidades macroeconómicas con un impacto climático comparativamente menor, mientras que Perú presenta el escenario inverso, con un riesgo climático significativo y posibles efectos de segunda ronda en forma de daños a cultivos, pérdidas pesqueras y afectaciones a infraestructura, compensados por fundamentos macroeconómicos más sólidos.
En Venezuela, las sequías asociadas a El Niño podrían complicar la generación hidroeléctrica, principal fuente de energía del país, lo que representaría un contratiempo para los esfuerzos de recuperación de la producción petrolera.