Las iniciativas incluyen el desarrollo de nuevas variedades de semillas y la incorporación de tecnología e innovación en las actividades agrícolas. Además, la cervecera cerró 2025 con la totalidad de sus agricultores directos capacitadosy conectados, no solo en prácticas agrícolas sostenibles, también en materia financiera, y plantea ampliar este trabajo hacia los agricultores de sus proveedores de malta rumbo a 2030.
“El campo es una parte fundamental de la cadena de valor de la compañía y el objetivo es continuar generando oportunidades junto con los agricultores y las comunidades locales”, afirmó Raúl Escalante, vicepresidente Legal y de Asuntos Corporativos de Grupo Modelo.
El directivo explicó que el incremento en la compra de cebada estará acompañado por tres líneas de trabajo con los agricultores: siembra por contrato, innovación y calidad y prácticas sustentables. El esquema de contratación permite establecer un precio para la cebada y ofrecer financiamiento y acompañamiento de largo plazo, con el objetivo de brindar mayor certidumbre a los productores que participan en la cadena de suministro de la cervecera.
Entre las prácticas que impulsa la compañía se encuentran mantener la cobertura vegetal y el rastrojo en el suelo, reducir la labranza y realizar rotación de cultivos. En materia hídrica, trabaja con los productores en la eficiencia del riego, la medición y el monitoreo del consumo de agua, además de promover el uso de biofertilizantes.
“A través del programa Campo Conecta, los agricultores pueden acceder a agroinsumos a precios preferenciales, servicios agrícolas, financiamiento y capacitación. La plataforma también permite incorporar servicios como drones, con los que se busca hacer más precisa la aplicación de semillas, fertilizantes y agua sin que los productores tengan que adquirir el equipo”, mencionó Escalante.
Pilares de la agricultura sostenible
Soqui Calderón, directora regional de Sustentabilidad de Grupo Modelo, señaló que la compañía cerró 2025 con el cumplimiento de 100% de la meta de agua, una reducción de 45% en las emisiones directas y el aumento de 83% en la proporción de electricidad renovable utilizada frente a 2019.