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Composta, pigmentos y alimentos: las nuevas vidas que puede tener el cempasúchil

Tras las celebraciones de Día de Muertos, el cempasúchil puede aprovecharse como composta, colorante natural o materia prima para distintos productos, en lugar de convertirse en residuo.
quesadilla de cempasuchil con queso en un plato de barro y de fondo una ofrenda de día de muertos.
Las flores de cempasúchil tienen diferentes usos, desde servir como composta hasta ser un ingrediente para cocinar quesadillas. (Expansión/ Google Flow )

Después de decorar millones de ofrendas durante las celebraciones de Día de Muertos, el cempasúchil enfrenta un nuevo destino: convertirse en basura. Para evitar que termine como desechos, el gobierno de la Ciudad de México puso en marcha centros de acopio que recibirán las flores durante noviembre para transformarlas en composta, recuperar semillas y aprovechar otros materiales. La iniciativa busca extender la vida útil de una de las plantas más representativas de México.

La estrategia cobra relevancia en una ciudad donde los residuos orgánicos representan 56% de los desechos generados, de acuerdo con la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema). Desde 2026, la capital cuenta además con un esquema obligatorio de separación de residuos que busca incrementar el aprovechamiento de los materiales y reducir la cantidad enviada a disposición final.

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¿Dónde están los centros de acopio para reciclar tus flores de cempasúchil?

Para esta temporada, la Sedema habilitó 4 Centros de Cultura Ambiental que recibirán las flores de cempasúchitl hasta el próximo 30 de noviembre en un horario de 10:00 am a 16:00 horas:

  • Acuexcomatl, en Xochimilco
  • Chapultepec, en la Segunda Sección del Bosque de Chapultepec
  • Ecoguardas, en Tlalpan
  • Yautlica, en Iztapalapa

El programa contempla el aprovechamiento del material vegetal para elaborar composta, así como la recuperación de semillas y de las macetas de plástico utilizadas para comercializar las plantas. La separación resulta relevante porque permite que los distintos componentes sigan rutas de aprovechamiento diferentes, en lugar de terminar mezclados con otros residuos.

“A través de la Sedema, invita a la población a sumarse a esta iniciativa y llevar sus flores de cempasúchil a cualquiera de los puntos habilitados. Así, una flor que acompañó las ofrendas y mantuvo viva una de las tradiciones más representativas de México puede tener una nueva oportunidad de aprovechamiento y contribuir al cuidado del medio ambiente”, indicó en un comunicado el gobierno de la CDMX.

¿Cómo reutilizar el cempasúchil?

La elaboración de composta es una de las alternativas más directas para reincorporar al suelo la biomasa del cempasúchil. Hojas, tallos y otras partes de la planta pueden aprovecharse junto con otros materiales biodegradables, siempre que se mantengan separados de plásticos y residuos inorgánicos.

Un diagnóstico de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) sobre los recursos genéticos del cempasúchil en México señala que sus especies han desarrollado pigmentos y metabolitos secundarios con aplicaciones potenciales en la obtención de saborizantes, aromatizantes y productos para el control de plagas y enfermedades agrícolas.

Entre los compuestos presentes en el cempasúchil se encuentran la luteína y la zeaxantina, que son pigmentos orgánicos naturales de color amarillo, naranja y rojo. Estos pigmentos han encontrado aplicaciones en la industria alimentaria y pecuaria, particularmente para intensificar la coloración de la yema de huevo y otros productos avícolas.

El mismo diagnóstico apuntó que algunas especies de la flor contienen compuestos que han sido estudiados para el desarrollo de bioplaguicidas y productos de uso agrícola. Evaluaciones realizadas con estas plantas han explorado la extracción de aceites y extractos para formular productos destinados al control de plagas.

En la gastronomía, los pétalos de cempasúchil también han encontrado espacio en la preparación de cerveza, curados de pulque, helados, nieves y distintos platillos. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) ha señalado, además, su uso en salsas, sopas, guisados y quesadillas, aunque el aprovechamiento para consumo requiere considerar el manejo y las condiciones en las que fue cultivada la planta.

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Los usos industriales incluyen la elaboración de pigmentos y colorantes naturales. México tuvo durante décadas una industria relevante vinculada a la producción de pigmentos de cempasúchil, aunque el diagnóstico sobre los recursos genéticos del género señala que parte de esta actividad perdió terreno a partir de la década de 2000, cuando la producción y obtención de oleorresinas se trasladó hacia otros países.

Retos para aprovechar el cempasúchil

La extracción de compuestos para aplicaciones industriales requiere procesos especializados y condiciones adecuadas para garantizar la calidad de la materia prima, mientras que los usos alimentarios o pecuarios dependen del manejo que tuvo la planta antes y después de su comercialización. El desafío, según el gobierno, consiste en pasar de un modelo en el que la mayor parte de la demanda se concentra en unas semanas, por su valor ornamental y cultural, a uno que permita aprovechar la planta durante distintas etapas de su ciclo productivo.

El diagnóstico de la Sader advierte que, pese al potencial económico y biológico de diversas especies, todavía existen vacíos de información sobre su biología, química, distribución y capacidad de regeneración. Ampliar el conocimiento sobre estos recursos puede contribuir tanto a su conservación como al desarrollo de nuevos usos.

Ante esa situación, una investigación de María Rosas del Centro de Investigaciones Biológicas y Acuícolas de la UAM Xochimilco, explicó que la composta es una de las rutas más accesibles, pero los retos radican en la contaminación con residuos inorgánicos, su potente efecto pesticida natural y el gran volumen que se genera en un periodo muy corto.

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