"Hace dos meses advertí que El Niño estaba llamando a nuestra puerta. Ahora ya está dentro de la casa y aumenta el calor", declaró Guterres a la prensa.
"Ya hemos soportado un verano de extremos: domos de calor que baten todos los récords, incendios apocalípticos que arrasan España, Francia y más allá, millas de vidas perdidas bajo un calor asfixiante", añadió.
Sin embargo, según los últimos datos científicos, "esto no es más que un calentamiento previo", dijo Guterres.
Este año, la mayoría de los modelos prevén un episodio de El Niño de magnitud excepcional, potencialmente el más intenso jamás registrado, en medio del calentamiento del planeta provocado por la actividad humana.
Las aguas del Pacífico nunca habían estado tan cálidas tan pronto al inicio de un fenómeno de El Niño, con previsiones de temperaturas en la superficie del mar de alrededor de 3 ºC por encima de lo normal, señaló Antonio Guterres.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) prevé que "de aquí a octubre, prácticamente todas las zonas terrestres del planeta serán más cálidas de lo normal", insistió.
"Estamos en terreno desconocido", con "una crisis climática a toda máquina", insistió el secretario general.