De acuerdo con Carbon Disclosure Project, una organización internacional sin fines de lucro, las empresas que reportaron información identificaron 339,000 millones de dólares en posibles impactos financieros asociados con riesgos relacionados con el agua.
La organización calcula que esos riesgos podrían mitigarse con una inversión de 58,700 millones de dólares, lo que equivale a un potencial retorno de seis dólares por cada dólar invertido
De las más de 8,500 empresas que reportaron información sobre agua a CDP en 2024, último reporte disponible, solo 426, equivalentes a 5%, dijeron utilizar un precio interno del agua y apenas el 3% aplicaban un precio que iba más allá de la tarifa externa. Además, aunque 70% de las compañías que reportan sobre agua toman medidas para mapear su cadena de valor, 73% de ellas solo identifica a proveedores directos o de primer nivel.
En México, el campo puede ocupar un lugar central en esa estrategia. Daniela Tagle, Head of Water & Climate Development de Kilimo, explica que las empresas de alimentos y bebidas con las que trabaja encuentran que entre 80% y 90% de su exposición al agua está relacionada con sus proveedores agrícolas y no con sus propias plantas.
Tagle señala que, de acuerdo con datos de CDP que utiliza Kilimo, 65% de las empresas evaluadas considera que el agua es un asunto material, pero solo 29% tiene metas hídricas y 22% reporta avances reales.
Una de las vías para cerrar esa brecha está en llevar capital corporativo, tecnología y conocimiento técnico al campo. Kilimo trabaja directamente con agricultores mediante datos satelitales, agronomía aplicada y sensores para mejorar las decisiones de riego. La compañía mide posteriormente el agua que deja de utilizarse y la traduce en metros cúbicos con trazabilidad hasta las parcelas donde se generó el ahorro.
Es una forma distinta a la de una inversión tradicional en infraestructura hídrica, pues en lugar de construir una nueva fuente de abastecimiento, se busca reducir la cantidad de agua necesaria para producir los mismos alimentos. Tagle considera que la agricultura ofrece una oportunidad para generar ahorros de agua con rapidez y a menor costo, porque concentra una parte importante del consumo y también de las ineficiencias.