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La disponibilidad de agua potable en México cayó 70% en 60 años

La disponibilidad de agua en México pasó de 10,794 metros cúbicos por persona en 1961 a 3,180 m3 en 2022, debiodo a fugas, contaminación y sobreexplotación.
Desperdicio de agua en México
El Banco Mundial y el FMI coinciden en que reducir fugas, vigilar descargas, tratar y reutilizar agua, captar lluvia, mejorar el almacenamiento son medidas complementarias para enfrentar la crisis hídrica de México y el mundo. (alptraum/Getty Images/iStockphoto)

El estrés hídrico en México se intensifica por los efectos del cambio climático, la baja eficiencia de la infraestructura hidráulica y el aumento de la demanda de agua por parte de la población y las industrias, combinación que ha reducido la cantidad de agua dulce disponible por habitante, que pasó de 10,794 metros cúbicos (m3) por persona en 1961 a 3,180 m3 en 2022, una caída de 70.5% en seis décadas, de acuerdo con datos del Banco Mundial.

El organismo internacional advierte que, si esta tendencia continúa, la disponibilidad de agua por habitante en México podría caer por debajo de los 3,000 m3 anuales hacia 2030, debido al crecimiento poblacional, la expansión de industrias con alta demanda hídrica, la sobreexplotación de fuentes, la contaminación y el deterioro de los ecosistemas.

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Juan Pablo Rivero, especialista en gestión hídrica y CEO de Hydrus, considera que ante este escenario, uno de los retos más inmediatos es evitar que una parte del agua disponible se pierda antes de llegar a los usuarios, por lo que sugiere que los gobiernos se apoyen de nuevas tecnologías para detectar fugas y hacer más eficiente la distribución, especialmente en ciudades donde las pérdidas representan una presión adicional sobre las fuentes de abastecimiento.

“Nosotros trabajamos con una tecnología del Reino Unido que se llama Oil Tech. Lo que hace es identificar patrones usando inteligencia artificial con la fotografía del área, pues a niveles milimétricos puedes ver el cambio de color que te indica que ahí a 50 metros tienes una fuga”, menciona Rivero.

El directivo señala que las descargas industriales y agrícolas pueden deteriorar los cuerpos de agua que posteriormente deben ser tratados para abastecer a las ciudades. A esto se suma que los organismos encargados de vigilar estos vertidos enfrentan limitaciones de personal y recursos, por lo que plantea utilizar sistemas de monitoreo en tiempo real capaces de detectar incumplimientos y generar alertas para acelerar la respuesta de las autoridades.

En este contexto, también hay oportunidades para captar y aprovechar fuentes alternativas de agua, especialmente a nivel urbano. Rotoplas, por ejemplo, desarrolla sistemas de captación pluvial que permiten recolectar, filtrar y almacenar agua para determinados usos.

Por otro lado, algunas empresas han desarrollado soluciones orientadas a reducir el consumo y mejorar el aprovechamiento del agua. Aquakit, por ejemplo, trabaja con sistemas para reciclar aguas grises que, de acuerdo con información de la compañía, pueden reducir hasta 60% el consumo de agua. Hydrous, en tanto, desarrolla tecnologías para obtener agua a partir de la humedad del aire, así como sistemas de tratamiento mediante membranas cerámicas para remover sólidos y microorganismos de agua potable y aguas residuales industriales.

En el campo, empresas como Seabex y Kilimo utilizan herramientas de inteligencia artificial para ayudar a los agricultores a mejorar la eficiencia del riego y reducir el uso innecesario del recurso.

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) señala que la colaboración entre gobiernos, empresas, ciudades y usuarios será fundamental para enfrentar la crisis del agua, debido a que sus causas y manifestaciones varían entre regiones. La seguridad hídrica, destaca el organismo, no depende únicamente de contar con una cantidad suficiente del recurso, sino de garantizar agua de calidad adecuada y en el momento necesario para sostener la salud, los medios de vida, las economías y los ecosistemas.

"Necesitamos trabajar con entidades del sector público. Necesitamos trabajar con las ciudades. Necesitamos trabajar con los usuarios finales de forma colaborativa para asegurarnos de que conseguimos ajustar la solución al problema", menciona en un reporte del FMI, Virginia Newton-Lewis, directora del programa Agua y Desarrollo de la Fundación Grundfos.

El organismo advierte además que la presión sobre el recurso seguirá aumentando a escala global, ya que el ciclo hidrológico se está desequilibrando como consecuencia de la crisis climática, las actividades humanas y el crecimiento de la población, pues se estima que para 2030 la demanda mundial de agua superará el suministro sostenible en un 40%.

El panorama para México hacia 2030 dependerá de la capacidad para actuar simultáneamente sobre la oferta y la demanda. Los organismos internacionales coinciden en que reducir fugas, vigilar descargas, tratar y reutilizar agua, captar lluvia, mejorar el almacenamiento y proteger cuencas y acuíferos son medidas complementarias para enfrentar una tendencia que acumula seis décadas y que seguirá presionando la disponibilidad del recurso.

El Banco Mundial señala que, si la disponibilidad promedio continúa acercándose a los 3,000 m3 por habitante al año, el reto para México no consistirá únicamente en encontrar nuevas fuentes de abastecimiento, sino en aprovechar de manera más eficiente cada litro disponible y evitar que el agua se pierda, se contamine o deje de ser utilizable antes de llegar a los usuarios.

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Suministro de agua Agua Contaminación ambiental

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