Para las industrias, el reto no se limita a encontrar agua disponible. También implica conocer de dónde proviene, cuánto se consume en cada proceso, qué parte puede recuperarse y cuál es el impacto de las operaciones sobre las cuencas donde están instaladas. En zonas con estrés hídrico, estas variables pueden determinar la viabilidad de nuevas inversiones.
“Vemos una oportunidad en los centros de datos donde hay comunidades locales que tienen aguas grises o no potables disponibles. Esa agua podría adaptarse para uso industrial. Por lo tanto, debemos ser capaces de pensar de forma más circular”, indica tenuta.
Para Ecolab, sin embargo, la tecnología por sí sola no resuelve el problema. La estrategia también requiere reutilizar agua, desarrollar infraestructura para aprovechar fuentes no potables y establecer alianzas con gobiernos, comunidades y otros usuarios de las cuencas, lo que denomina a este enfoque “licencia para crecer”.
Tenuta resalta que los consejos de administración deberían supervisar indicadores de eficiencia, dependencia e impacto hídrico, establecer metas y revisar anualmente el avance. Para las empresas, el argumento económico es cada vez más directo: asegurar agua significa proteger la continuidad operativa y crear condiciones para crecer en mercados donde el recurso será más limitado.
El panorama del estrés hídricco en México y los Data Centers
El directivo de Ecolab destaca que la relocalización de empresas hacia México ocurre en un momento en el que el agua se convierte en un factor determinante para la productividad y la inversión, ya que una parte importante del PIB del país se genera en regiones con estrés hídrico, por lo que las zonas que atraigan mayor inversión no serán necesariamente las que tengan más agua, sino las que logren utilizarla de manera más eficiente.
Para Tenuta, esto obliga a las empresas a pasar de una “licencia para operar” a una “licencia para crecer”, es decir, ampliar su responsabilidad más allá de los límites de sus instalaciones. Ecolab también plantea invertir en soluciones basadas en la naturaleza, como proyectos de reforestación que ayuden a recuperar la cantidad y calidad del agua.
Para Ecolab, este proceso debe acompañarse de transparencia, métricas comunes y colaboración entre empresas, autoridades y comunidades para que el crecimiento económico no comprometa los recursos de las regiones donde se instala.
"A menudo digo que las regiones que tienen más agua no van a ser necesariamente las ganadoras. Para mí, son las empresas u organizaciones o regiones las que encuentran la forma de utilizar cada gota de esa agua de la manera más productiva, pero también más eficiente”, agrega.