El programa forma parte de la estrategia global de Ecolab denominada Water for Climate, que consiste en analizar de manera integral cómo entra, circula y sale el agua de una planta industrial para identificar oportunidades de optimización en distintos puntos del proceso. El objetivo es mejorar la circularidad del recurso dentro de la operación, es decir, reutilizarlo y reintegrarlo en diferentes etapas antes de que sea descartado.
La iniciativa se sustenta en cambios operativos y tecnológicos dentro de la instalación, entre ellos la optimización de procesos de limpieza de líneas, enfriamiento y mantenimiento, así como la implementación de herramientas digitales que permiten monitorear el consumo hídrico en tiempo real. A través de un “mapa hídrico” de la planta, los equipos técnicos pueden identificar dónde se utiliza más agua y ajustar los procesos para reducir desperdicios.
“Esta es una iniciativa global de analizar todas las entradas y salidas de agua de una planta para optimizar sus procesos y mejorar la sustentabilidad. En el caso de Rica encontramos oportunidades para reducir cerca de 20% del consumo total, lo que representa alrededor de 110,000 metros cúbicos de agua ahorrados”, explicó Jesús Riesco, Market Division Leader Food & Beverage de Ecolab México.
El proyecto también incorpora herramientas de análisis de datos e inteligencia artificial para optimizar los procesos de sanitización y limpieza industrial, que suelen ser algunos de los puntos con mayor consumo de agua en las plantas de bebidas. Estas tecnologías permiten determinar con mayor precisión cuánta agua es necesaria para garantizar la inocuidad del producto sin exceder el consumo requerido.
Desde Grupo Rica, la iniciativa se enmarca dentro de una estrategia de mejora continua en la gestión del agua y la eficiencia operativa. Julio Rodríguez, director de Cadena de Suministro de Grupo Rica, señala que el proyecto no se limita a reducir el consumo, sino a comprender mejor cómo se mueve el recurso dentro de los procesos productivos para identificar nuevas oportunidades de recirculación.
“Más que un proyecto aislado, lo vemos como parte de una cultura de mejora continua que caracteriza a la empresa. Cuestionar lo que hacemos, optimizar nuestros procesos y seguir avanzando hacia una gestión del agua cada vez más eficiente y responsable”, señala Rodríguez.