Sin embargo, la pregunta que se instaló dentro de Heineken México fue de otro orden. "¿Cómo lo conectamos realmente con el negocio?", contó Inti Pérez, directora de Sustentabilidad Corporativa de Heineken México.
La respuesta fue implementar un modelo Venture Client, en el que el corporativo no solo financia o acompaña a una startup, sino que se convierte en su primer cliente al probar la solución en sus propias operaciones.
De ese modelo se evolucionó a la edición actual All Stars, donde se seleccionaron a 10 startups del universo de emprendimientos que ya habían pasado por procesos de aceleración previos dentro del programa. Las 10 startups seleccionadas son: Neptunus BioTech, EcoScience Lab, CPlantae, Lluvia Sólida, Vide Líquida, Earth IoT, SIR Ambiental, SISAT, BioEsol y Greenfluidics.
“Al integrar estas startups en nuestra cadena de valor, aceleramos su impacto en retos socioambientales y operativos, demostrando que la innovación se valida en la práctica”, señaló Pérez.
Las startups provienen de estados como Guadalajara, Veracruz, Guanajuato, Querétaro, Coahuila, Tlaxcala, Estado de México y Nuevo León, detalló Alejandra Zamudio, coordinadora nacional del Heineken Green Challenger.
Las startups convocadas incluyen propuestas en eficiencia energética, agricultura de precisión, biotecnología agrícola y logística, entre otras áreas. Cada una deberá, en el marco del programa, construir una propuesta concreta de piloto alineada a las oportunidades operativas que los corporativos participantes identifiquen.
El proceso no es unilateral. Zamudio explica que la metodología parte de escuchar las necesidades reales de las áreas operativas de las organizaciones participantes, para después hacer una revisión del portafolio disponible. "Una vez que se decide si es que podemos hacer pilotos con esta startup o con esta otra, lo que sigue es plantear cómo va a ser el piloto". Los objetivos, las hipótesis a probar y los indicadores de medición se definen antes de arrancar, y los resultados determinan si la solución puede escalar, requiere ajustes o no tiene encaje con esa organización en particular.
En esta edición, Heineken México no será el único espacio de validación. La empresa anunció la incorporación de OCESA Festivales como su aliado estratégico externo dentro del programa, lo que abre la posibilidad de que las startups prueben sus soluciones en un entorno operativo diferente al de la industria cervecera.
“La metodología de pilotos del Heineken Green Challenge- All Stars es la vía para conectar de manera directa el conocimiento con los desafíos reales. Fortalecer este ecosistema, donde la academia articula el talento con los retos corporativos, es fundamental para generar valor económico y social a largo plazo”, dijo Ulrick Noel, director ejecutivo del Instituto de Emprendimiento Eugenio Garza Lagüera del Tecnológico de Monterrey.