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Heineken Green Challenge lanza edición All Stars para conectar startups aceleradas con la industria

La iniciativa da un giro hacia la validación operativa al abrir la cadena de valor de Heineken México y sus aliados estratégicos a 10 startups previamente seleccionadas.
mié 27 mayo 2026 05:18 PM
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Rosalía Lara, editora de Expansión ESG, Inti Pérez, directora de Sustentabilidad Corporativa de HEINEKEN México, Alejandra Zamudio, coordinadora nacional del HEINEKEN Green Challenge, Ulrick Noel, director del Instituto de Emprendimiento Eugenio Garza Lagüera del Tecnológico de Monterrey, y Carlos Muñoz, director de biotecnología en Bioram. (Foto: Cortesía)

Después de siete años impulsando emprendimientos de base tecnológica con enfoque socioambiental, el Heineken Green Challenge anunció su evolución hacia una nueva fase denominada All Stars. La edición, presentada en un evento conjunto entre Heineken México y el Tecnológico de Monterrey, abandona el formato de convocatoria abierta para centrarse en llevar soluciones ya maduras a entornos industriales reales mediante pruebas piloto dentro de la cadena de valor del corporativo cervecero y de sus aliados estratégicos.

La iniciativa nació en 2018 como una plataforma de innovación abierta enfocada en retos socioambientales. En sus primeras ediciones, el programa recibía ideas en etapa conceptual, las refinaba y acompañaba. Con el tiempo, el enfoque fue escalando hacia modelos de negocio más robustos y procesos de aceleración más estructurados. En total, más de 3,200 emprendedores registraron proyectos a lo largo del programa, de los cuales más de 4,320 aplicaciones fueron procesadas y 120 iniciativas llegaron a etapas de aceleración formal.

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Sin embargo, la pregunta que se instaló dentro de Heineken México fue de otro orden. "¿Cómo lo conectamos realmente con el negocio?", contó Inti Pérez, directora de Sustentabilidad Corporativa de Heineken México.

La respuesta fue implementar un modelo Venture Client, en el que el corporativo no solo financia o acompaña a una startup, sino que se convierte en su primer cliente al probar la solución en sus propias operaciones.

De ese modelo se evolucionó a la edición actual All Stars, donde se seleccionaron a 10 startups del universo de emprendimientos que ya habían pasado por procesos de aceleración previos dentro del programa. Las 10 startups seleccionadas son: Neptunus BioTech, EcoScience Lab, CPlantae, Lluvia Sólida, Vide Líquida, Earth IoT, SIR Ambiental, SISAT, BioEsol y Greenfluidics.

“Al integrar estas startups en nuestra cadena de valor, aceleramos su impacto en retos socioambientales y operativos, demostrando que la innovación se valida en la práctica”, señaló Pérez.

Las startups provienen de estados como Guadalajara, Veracruz, Guanajuato, Querétaro, Coahuila, Tlaxcala, Estado de México y Nuevo León, detalló Alejandra Zamudio, coordinadora nacional del Heineken Green Challenger.

Las startups convocadas incluyen propuestas en eficiencia energética, agricultura de precisión, biotecnología agrícola y logística, entre otras áreas. Cada una deberá, en el marco del programa, construir una propuesta concreta de piloto alineada a las oportunidades operativas que los corporativos participantes identifiquen.

El proceso no es unilateral. Zamudio explica que la metodología parte de escuchar las necesidades reales de las áreas operativas de las organizaciones participantes, para después hacer una revisión del portafolio disponible. "Una vez que se decide si es que podemos hacer pilotos con esta startup o con esta otra, lo que sigue es plantear cómo va a ser el piloto". Los objetivos, las hipótesis a probar y los indicadores de medición se definen antes de arrancar, y los resultados determinan si la solución puede escalar, requiere ajustes o no tiene encaje con esa organización en particular.

En esta edición, Heineken México no será el único espacio de validación. La empresa anunció la incorporación de OCESA Festivales como su aliado estratégico externo dentro del programa, lo que abre la posibilidad de que las startups prueben sus soluciones en un entorno operativo diferente al de la industria cervecera.

“La metodología de pilotos del Heineken Green Challenge- All Stars es la vía para conectar de manera directa el conocimiento con los desafíos reales. Fortalecer este ecosistema, donde la academia articula el talento con los retos corporativos, es fundamental para generar valor económico y social a largo plazo”, dijo Ulrick Noel, director ejecutivo del Instituto de Emprendimiento Eugenio Garza Lagüera del Tecnológico de Monterrey.

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Noel también apunta hacia un objetivo de más largo alcance, el de documentar el fenómeno de integración de innovación de frontera en procesos industriales establecidos para que ese conocimiento pueda replicarse en otras industrias y servir de base para políticas públicas de innovación abierta.

En el evento de lanzamiento del Heineken Green Challenger también participó Carlos Muñoz, director de biotecnología de Bioram, empresa seleccionada en la edición pasada (cuyo tema fue Descarbonización) para el primer piloto de Heineken México.

Muñoz cuenta que la startup, enfocada en biotecnología agrícola, trabajó en la transformación de residuos de la planta cervecera en biostimulantes para cultivos. El piloto les abrió acceso a laboratorios y pruebas que habrían sido económicamente inaccesibles de otro modo, cuenta.

La startup, un laboratorio de biotecnología con cinco años en el mercado al momento de aplicar, no tenía el perfil obvio para un reto de descarbonización industrial. Su especialidad era el campo agrícola, pero Muñoz vio una oportunidad y decidió postularse. Lo que encontró al entrar al programa fue una brecha entre el rigor científico de su trabajo y el lenguaje que exigen las decisiones corporativas. El Tecnológico de Monterrey fue el puente. "Uno puede tener la mejor ciencia, el mejor papel y los mejores resultados del laboratorio, pero hay que aterrizarlo para lo que necesita la empresa", señaló Muñoz.

El proceso implicó reinventarse desde el bootcamp hasta la aceleración, aprender a condensar un proyecto de 74 páginas en un minuto y medio y presentarse ante directores de investigación y desarrollo, agricultura y sustentabilidad de Heineken México en reuniones de 20 minutos coordinadas entre decenas de personas.

El piloto los llevó a trabajar con los residuos agrícolas de la planta cervecera para transformarlos en biostimulantes para cultivos. El resultado fue un cambio de categoría: lo que antes salía como desecho pasó a ser materia prima. "Tenemos el orgullo de que en este proyecto, en este piloto específico que estamos haciendo, no desperdiciamos un gramo de lo que nos llega de planta", dijo Muñoz.

El caso de Bioram es solo el de una empresa que ya es parte de una prueba piloto, pero para el resto también hay beneficios. Según datos del programa, el 80% de las startups que han participado en la iniciativa continúan activas, una tasa considerablemente más alta que el promedio del ecosistema emprendedor en México, donde de cada 100 empresas que nacen casi 52 mueren antes de cumplir 2 años, de acuerdo con datos de Inegi.

“Con la evolución hacia Heineken Green Challenge All Stars, buscamos que estos proyectos puedan desarrollar pilotos en entornos industriales reales, validando técnica, financiera y sustentablemente sus soluciones, identificando tanto los retos cumplidos como las áreas de mejora para fortalecer su preparación y escalabilidad”, comentó Pérez.

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