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Adidas usa 99% de poliéster reciclado; Nike y Puma rondan 70%

La industria deportiva acelera la sustitución del poliéster virgen por materiales reciclados para reducir emisiones, dependencia del petróleo y avanzar hacia modelos de producción circular.
ropa deportiva y medio ambiente
Desde 2023, Adidas menciona que el 99% del poliéster utilizado en nuestros productos es reciclado, mientras que Nike y Puma representó el 63% y 75%. (Carl Recine/Getty Images)

Las camisetas que utilizan los jugadores del Mundial 2026, los atletas profesionales, corredores recreativos y aficionados al deporte comparten cada vez más un mismo origen: residuos plásticos recuperados. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) estima que la industria textil es responsable de entre 2% y 8% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero y son responsables de generar 92 millones de toneladas de residuos.

Marcas como Nike, Adidas y Puma han acelerado la sustitución del poliéster virgen por poliéster reciclado como parte de sus estrategias para reducir emisiones, disminuir la dependencia de combustibles fósiles y avanzar hacia modelos de economía circular. Este cambio ha transformado la percepción de un material que durante años fue considerado un desecho, convirtiéndolo en una de las materias primas más relevantes para la industria deportiva y en un componente clave para la fabricación de ropa, calzado y accesorios con menor impacto ambiental.

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No es casualidad que las marcas apuesten por esta estrategia ante una creciente demanda de los consumidores por prendas con menor impacto ambiental. La producción de poliéster reciclado puede reducir las emisiones de CO₂ hasta en 32% frente al poliéster convencional y, además, aprovecha residuos que de otra forma terminarían en rellenos sanitarios o en el medio ambiente. Tan solo una tonelada de poliéster reciclado puede reutilizar alrededor de 60,000 botellas de PET, la huella de consumo de 300 personas en México durante un año y disminuye la extracción de petróleo necesaria para fabricar nuevas fibras, según estimaciones de Waste and Resources Action Programme (WRAP) .

“La sostenibilidad es un reto que ninguna empresa podrá resolver por sí sola. En la industria deportiva, donde predominan las fibras sintéticas, avanzar hacia modelos circulares requiere colaboración entre marcas, fabricantes, proveedores y consumidores”, dijo en un reporte, Rakhil Hirdaramani, director ejecutivo de Hirdaramani Group.

Dentro del sector deportivo, el poliéster ocupa un lugar estratégico. Su resistencia, elasticidad, ligereza y capacidad para evacuar la humedad lo convierten en uno de los materiales preferidos para la elaboración de ropa técnica. Sin embargo, también es una fibra derivada del petróleo. Por ello, sustituirlo por material reciclado se ha convertido en una de las acciones más visibles de sostenibilidad para las principales marcas del mercado.

La estrategia de las marcas

Adidas es una de las empresas que más ha avanzado en esta transición. De acuerdo con su reporte anual 2025, el 99% del poliéster utilizado en sus productos ya proviene de fuentes recicladas, un objetivo que comenzó a implementar hace varios años mediante alianzas con proveedores especializados en recuperación de materiales y reciclaje de Polietileno Tereftalato (PET).

“Desde 2023, el 99% del poliéster utilizado en nuestros productos es reciclado. Este avance demuestra cómo la innovación en materiales puede ayudarnos a reducir la dependencia de recursos vírgenes y apoyar nuestra estrategia de sostenibilidad. Nuestro siguiente paso es aumentar el uso de materias primas procedentes de residuos textiles para impulsar soluciones que permitan una verdadera circularidad dentro de la industria”, señala Adidas en su reporte.

La relevancia de esta transformación radica en el volumen de materiales que utiliza la empresa. Adidas comercializa millones de productos al año, por lo que sustituir prácticamente todo el poliéster convencional representa una reducción significativa en el consumo de materias primas derivadas del petróleo y en las emisiones asociadas a su producción.

La compañía alemana también ha definido una nueva meta para 2030. Su objetivo es que al menos 10% del poliéster reciclado que emplea provenga de residuos textiles reciclados y no únicamente de botellas de plástico recuperadas. El cambio busca responder a una de las principales críticas que enfrenta actualmente la industria del reciclaje textil: que gran parte del material reciclado proviene de envases y no de prendas usadas.

Otra marca alemana como Puma también logró avances relevantes. La empresa informó que alcanzó de forma anticipada su meta de incorporar materiales reciclados o certificados en nueve de cada diez productos comercializados. Dentro de esta estrategia, el poliéster reciclado representa uno de los insumos con mayor crecimiento y ya alcanza alrededor del 75% del total utilizado por la compañía.

“Alcanzar nuestra meta de fabricar nueve de cada diez productos con materiales reciclados o certificados demuestra que la transformación de la industria es posible cuando existe colaboración a lo largo de toda la cadena de suministro. Ahora debemos concentrarnos en escalar soluciones que permitan reciclar textiles usados y reincorporarlos a nuevos productos deportivos”, destacó Puma en la presentación de sus resultados de sostenibilidad.

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La empresa considera que la siguiente etapa de su estrategia consistirá en incrementar la disponibilidad de poliéster reciclado fibra a fibra, es decir, material generado a partir de residuos textiles procesados para convertirse nuevamente en hilo y tela. Este proceso es considerado por especialistas como uno de los pilares de la economía circular aplicada a la moda y al deporte.

Nike ha incrementado el uso de materiales reciclados en sus productos como parte de su estrategia de economía circular. En 2024, la compañía incorporó 115,588 toneladas métricas de poliéster reciclado, material que representó el 63% del poliéster total utilizado en la fabricación de sus artículos. Además, empleó 3,638 toneladas de caucho reciclado, 356 toneladas de espuma EVA reciclada y 1,563 toneladas de algodón reciclado. Paralelamente, la empresa realizó 69,548 toneladas métricas de materiales de calzado, provenientes tanto de residuos generados en sus procesos de manufactura como de productos posconsumo y mercancía no vendida.

“El poliéster reciclado se ha convertido en uno de los materiales más importantes de nuestra estrategia de innovación sostenible. Cada fibra comienza como una botella de plástico recuperada que es limpiada, triturada y transformada nuevamente en material de alto desempeño. Esta solución nos ayuda a reducir residuos y disminuir nuestra dependencia de materias primas vírgenes”, explica Nike en sus documentos de sostenibilidad.

La expansión del poliéster reciclado también refleja un cambio más amplio dentro de la economía circular. Según la Fundación Ellen MacArthur, el modelo busca mantener materiales y productos en uso durante el mayor tiempo posible, reducir la generación de residuos y regenerar los sistemas naturales. Para la industria deportiva, esto implica rediseñar productos, desarrollar nuevas tecnologías de reciclaje y fortalecer los sistemas de recolección y recuperación de materiales.

El estudio Sporting Goods del World Federation of Sporting Goods Industry (WFSGI) y McKinsey & Company, advierten que en el sector textil, la mayoría del poliéster reciclado disponible actualmente proviene de botellas de PET recuperadas. Aunque esta práctica evita que 400 millones de toneladas de plástico al año terminen en vertederos o ecosistemas naturales, no resuelve completamente el problema de los residuos textiles, que continúan acumulándose a nivel mundial.

Por ello, las principales inversiones del sector están dirigidas al reciclaje textil a textil. El estudio menciona que las empresas deportivas, fabricantes de materiales y firmas tecnológicas trabajan en procesos mecánicos y químicos capaces de separar fibras, eliminar contaminantes y producir nuevos materiales con características similares a las originales. El objetivo es que una camiseta deportiva pueda convertirse nuevamente en otra camiseta deportiva al final de su vida útil.

“La sostenibilidad representa al mismo tiempo una oportunidad y un desafío para la industria. Las empresas pueden reducir su huella de carbono tomando decisiones más conscientes sobre los materiales que utilizan y transformando la manera en que fabrican sus productos”, destaca Hoa Ly, vicepresidenta senior de Abastecimiento Global de Adidas, en el Sporting Goods Report.

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