No es casualidad que las marcas apuesten por esta estrategia ante una creciente demanda de los consumidores por prendas con menor impacto ambiental. La producción de poliéster reciclado puede reducir las emisiones de CO₂ hasta en 32% frente al poliéster convencional y, además, aprovecha residuos que de otra forma terminarían en rellenos sanitarios o en el medio ambiente. Tan solo una tonelada de poliéster reciclado puede reutilizar alrededor de 60,000 botellas de PET, la huella de consumo de 300 personas en México durante un año y disminuye la extracción de petróleo necesaria para fabricar nuevas fibras, según estimaciones de Waste and Resources Action Programme (WRAP) .
“La sostenibilidad es un reto que ninguna empresa podrá resolver por sí sola. En la industria deportiva, donde predominan las fibras sintéticas, avanzar hacia modelos circulares requiere colaboración entre marcas, fabricantes, proveedores y consumidores”, dijo en un reporte, Rakhil Hirdaramani, director ejecutivo de Hirdaramani Group.
Dentro del sector deportivo, el poliéster ocupa un lugar estratégico. Su resistencia, elasticidad, ligereza y capacidad para evacuar la humedad lo convierten en uno de los materiales preferidos para la elaboración de ropa técnica. Sin embargo, también es una fibra derivada del petróleo. Por ello, sustituirlo por material reciclado se ha convertido en una de las acciones más visibles de sostenibilidad para las principales marcas del mercado.
La estrategia de las marcas
Adidas es una de las empresas que más ha avanzado en esta transición. De acuerdo con su reporte anual 2025, el 99% del poliéster utilizado en sus productos ya proviene de fuentes recicladas, un objetivo que comenzó a implementar hace varios años mediante alianzas con proveedores especializados en recuperación de materiales y reciclaje de Polietileno Tereftalato (PET).
“Desde 2023, el 99% del poliéster utilizado en nuestros productos es reciclado. Este avance demuestra cómo la innovación en materiales puede ayudarnos a reducir la dependencia de recursos vírgenes y apoyar nuestra estrategia de sostenibilidad. Nuestro siguiente paso es aumentar el uso de materias primas procedentes de residuos textiles para impulsar soluciones que permitan una verdadera circularidad dentro de la industria”, señala Adidas en su reporte.
La relevancia de esta transformación radica en el volumen de materiales que utiliza la empresa. Adidas comercializa millones de productos al año, por lo que sustituir prácticamente todo el poliéster convencional representa una reducción significativa en el consumo de materias primas derivadas del petróleo y en las emisiones asociadas a su producción.
La compañía alemana también ha definido una nueva meta para 2030. Su objetivo es que al menos 10% del poliéster reciclado que emplea provenga de residuos textiles reciclados y no únicamente de botellas de plástico recuperadas. El cambio busca responder a una de las principales críticas que enfrenta actualmente la industria del reciclaje textil: que gran parte del material reciclado proviene de envases y no de prendas usadas.
Otra marca alemana como Puma también logró avances relevantes. La empresa informó que alcanzó de forma anticipada su meta de incorporar materiales reciclados o certificados en nueve de cada diez productos comercializados. Dentro de esta estrategia, el poliéster reciclado representa uno de los insumos con mayor crecimiento y ya alcanza alrededor del 75% del total utilizado por la compañía.
“Alcanzar nuestra meta de fabricar nueve de cada diez productos con materiales reciclados o certificados demuestra que la transformación de la industria es posible cuando existe colaboración a lo largo de toda la cadena de suministro. Ahora debemos concentrarnos en escalar soluciones que permitan reciclar textiles usados y reincorporarlos a nuevos productos deportivos”, destacó Puma en la presentación de sus resultados de sostenibilidad.