El mundo construyó y puso en marcha más centrales de carbón en 2025 pero consumió menos de ese combustible contaminante, con Estados Unidos como la única gran economía que aumentó sustancialmente la generación, reveló este jueves un análisis. El carbón es uno de los principales responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero que calientan el planeta y su eliminación gradual es crucial para controlar el cambio climático.
La mayor asequibilidad y abundancia de las energías renovables significa que la energía solar y eólica ahora pueden cubrir la creciente demanda de electricidad en gran parte del mundo. Esto contribuyó a que la generación de energía a base de carbón disminuyera a nivel mundial en un 0.6% en 2025 con respecto al año anterior, según un nuevo informe del Global Energy Monitor, que realizó un seguimiento de la generación con ese combustible fósil durante más de una década.
Pero a pesar de esa caída, la capacidad de producción de energía a base de carbón, es decir las centrales que entraron en funcionamiento o fueron puestas en servicio, aumentó un 3.5% el año pasado.