Publicidad

Tecnología e IA impulsan nueva era en gestión de residuos alimentarios

El manejo de residuos ahora puede ser más eficiente con programas de Inteligencia Artificial que permiten medir, reducir y optimizar el uso de insumos en tiempo real.
lun 13 abril 2026 05:55 AM
ia y residuos
En México se generan más de 120,000 toneladas de residuos sólidos urbanos al día; cerca del 50% corresponde a orgánicos que terminan en rellenos sanitarios. (LuFeeTheBear/Getty Images/iStockphoto)

La presión sobre los sistemas de gestión de residuos en México ha crecido al ritmo de la urbanización y el consumo. En este contexto, la inteligencia artificial (IA) comienza a posicionarse como una herramienta capaz de transformar la forma en que se generan, clasifican y aprovechan los desechos. Su adopción responde tanto a la necesidad de mayor eficiencia operativa como a un desafío ambiental cada vez más complejo, en un país donde persisten limitaciones estructurales en el manejo de residuos.

En México se generan más de 120,000 toneladas de residuos sólidos urbanos al día; cerca del 50% corresponde a orgánicos que terminan en rellenos sanitarios, lo que incrementa la emisión de metano y otros gases de efecto invernadero, según la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). A su vez, una encuesta de la plataforma Cheaf indica que el 66.4% del desperdicio proviene de comida preparada o sobrantes; el 53.2%, de frutas y verduras frescas; y el 21.2%, de pan y productos de panadería.

Publicidad

“En México, el 63.5% de las personas encuestadas afirma conocer el impacto ambiental del desperdicio de alimentos. Sin embargo, este conocimiento no se traduce en una percepción de urgencia: solo el 42.4% considera que se trata de un problema que requiere atención inmediata. Además, un 38.2% declara estar poco o nada informado, lo que indica que la conciencia ambiental aún no está suficientemente arraigada ni compartida socialmente”, explica Uri Colorado, líder global de Ciudades del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).

Ante este panorama, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reporta que menos del 10% de los residuos se recicla. Esta baja tasa refleja fallas en la separación, la infraestructura y la cultura ambiental, y abre espacio para tecnologías capaces de intervenir en toda la cadena de valor. En particular, la IA permite analizar grandes volúmenes de datos para identificar patrones de consumo y desperdicio en tiempo real, lo que facilita decisiones más precisas en compras, logística y tratamiento de residuos, con impactos directos en la reducción de costos y emisiones.

Uno de los sectores donde la IA ha mostrado mayor avance es el alimentario. Empresas como Winnow han desarrollado sistemas de visión por computadora que registran y clasifican los alimentos que se desperdician en cocinas industriales. En la misma línea, Orbisk ofrece soluciones que automatizan la medición del desperdicio en tiempo real, permitiendo a restaurantes y hoteles tomar decisiones basadas en datos.

De acuerdo con Orbisk, el uso de inteligencia artificial para monitorear residuos alimentarios proporciona información detallada y continua sobre lo que se desecha en cocinas profesionales. Entre sus clientes, la empresa ha documentado ahorros de hasta 70,000 euros anuales en la compra de insumos, así como una reducción de 10 toneladas de residuos orgánicos, equivalente a 45 toneladas de dióxido de carbono (CO2).

“Esto facilita la identificación de patrones y la implementación de acciones concretas para reducir pérdidas, mejorar la eficiencia y disminuir el impacto ambiental asociado al desperdicio de alimentos”, añade la compañía.

El comercio minorista también ha comenzado a adoptar estas herramientas. Un ejemplo es Wasteless, que utiliza IA para ajustar los precios de productos perecederos según su fecha de caducidad, incentivando su venta antes de que se conviertan en desecho.

Publicidad

En el sector hotelero, la adopción también avanza. La Hospitality Industry Technology Exposition and Conference (HITEC) señala que la IA permite monitorear el desperdicio en cocinas y ajustar la producción en tiempo real. Estas soluciones brindan a los operadores una mayor precisión sobre qué alimentos se desperdician y en qué etapa del proceso ocurre, lo que facilita ajustes inmediatos, reduce costos y favorece modelos de negocio más sostenibles.

“La inteligencia artificial tiene el potencial de revolucionar la gestión de residuos al optimizar rutas de recolección, mejorar los procesos de clasificación y aumentar la trazabilidad de los materiales. Estas capacidades no solo incrementan la eficiencia operativa, sino que también contribuyen a la construcción de sistemas más sostenibles y resilientes en las ciudades”, señala la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).

En México, algunas ciudades han comenzado a explorar estas aplicaciones mediante proyectos piloto para optimizar rutas de recolección y mejorar la separación de residuos. No obstante, su adopción sigue siendo limitada y enfrenta desafíos relacionados con la inversión, la infraestructura tecnológica y la capacitación.

“La inteligencia artificial aplicada al desperdicio de alimentos permite a las empresas identificar con precisión qué productos se desechan, en qué momento y por qué. Esta información no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también impulsa cambios en los hábitos de consumo y producción, lo que puede traducirse en reducciones significativas a lo largo de toda la cadena de suministro”, destaca un análisis del World Economic Forum (WEF).

Las perspectivas del WEF apuntan a un crecimiento sostenido en el uso de inteligencia artificial en este ámbito, impulsado por regulaciones más estrictas y compromisos corporativos en sostenibilidad. A medida que estas tecnologías se vuelvan más accesibles, podrían contribuir a cerrar brechas históricas en la gestión de residuos y transformar un problema ambiental en una oportunidad de eficiencia y generación de valor económico.

Publicidad

Publicidad