El filme destaca el papel de los criaderos y programas de reintroducción en la lucha contra la extinción del ajolote. El Zoológico de Chapultepec y otras instituciones desarrollan estrategias para la reproducción en cautiverio con el objetivo de repoblar los canales de Xochimilco. Sin embargo, las especialistas advierten que sin una mejora en la calidad del agua y la protección del hábitat natural, estos esfuerzos podrían no ser suficientes.
“Nuestro objetivo es mostrar cómo la sociedad civil puede trabajar, colaborar con marcas, con científicos, incluso con el gobierno, para salvar al ajolote. Para mí el gran fracaso del proyecto de conservación general de ajolotes es que no hay continuidad en el proyecto de conservación. Entonces esta invitación es a todos los políticos, a los científicos, para que dejemos huella”, comenta Pamela Valencia, fundadora y directora del Museo del Ajolote Axolotitlán.
Desde hace un par de años, RappiCard inició una alianza con el Museo del Ajolote para impulsar la concientización sobre la importancia de esta especie, tanto a nivel de la biodiversidad, como en la identidad cultural de la Ciudad de México y en la investigación médica, explica José Antonio Murillo, director ejecutivo de RappiCard México.
Además del documental, RappiCard también patrocinó un tercer domo para el Museo del Ajolote que va a ser una sala audiovisual y la elaboración de un mural hecho por el artista Salvador Boa, que representa cómo la sociedad civil es factor clave en el rescate de los recursos naturales y los animales.
“Nuestra idea es que acciones pequeñas tengan un impacto grande. Creo que lo más importante es la concientización para preservar a esta especie y su entorno”, comenta Murillo.