Más de 500 bomberos fueron desplazados a comunidades alrededor del monte Citerón, unos 60 kilómetros al noroeste de la capital, según el servicio de combate a incendios. El área metropolitana de Atenas y la vecina isla de Eubea se mantenían el martes con una alerta de riesgo de incendio casi máxima, según el Ministerio de Protección Civil.
"Este es el período en el que normalmente vemos los incendios más grandes. Por lo tanto, debemos ser muy cuidadosos hasta el 20-25 de agosto", declaró a ERT el director de investigación del Observatorio Nacional, Kostas Lagouvardos, añadiendo que las temperaturas subirán durante la semana.
Los incendios forestales se cobraron la vida de cinco bomberos desde la semana pasada. Dos de ellos murieron el domingo en un choque de helicópteros Bell mientras operaban en las afueras occidentales de Atenas y otros tres bomberos murieron la semana pasada en Creta y el Peloponeso.
Condiciones favorables
Otros incendios en el país, incluido uno en la isla jónica de Cefalonia, están en gran medida controlados, informó el servicio de bomberos griego.
"Diría que es, sin duda, una de las peores crisis de incendios que he visto en los últimos, quizá, ocho o diez años", declaró a la AFP Theodore Giannaros, meteorólogo especializado en incendios forestales en el Observatorio Nacional.
Los vientos a finales de julio fueron los más fuertes en 15 años, ha señalado el observatorio, que añadió que más de 13,000 hectáreas de bosque y tierras agrícolas se han visto afectadas por el incendio cerca de Atenas, que estalló el viernes.
Todavía hay amplias zonas afectadas con focos activos o brasas que requieren de vigilancia constante, ya que una ráfaga de viento podría desencadenar nuevos focos, destacó Artopios.