La ciclovía de Tlalpan, nombrada La Gran Tenochtitlán, fue realizada tras los objetivos de mejorar la movilidad sustentable, y transformar a la Avenida Tlalpan en la primera vía multimodal de la capital.(Foto: Marco Antonio Martínez/AFP.)
La misión parecía sencilla: pedalear en bicicleta los 18 kilómetros que separan el Centro Histórico del Estadio Azteca por la nueva ciclopista de Tlalpan. El día inaugural del Mundial 2026 era la prueba de fuego para la avenida llamada a convertirse en la primera vía multimodal de la Ciudad de México.
Pero el proyecto se topó con otra realidad.
Publicidad
Cierres totales en Calzada de Tlalpan, contingentes de manifestantes, cientos de policías, trabajadores, aficionados y un servicio de Tren Ligero interrumpido, convirtieron el trayecto en una carrera de obstáculos. Se logró llegar al Estadio. Comprobar el potencial de la nueva Tlalpan, no.
Remodelada previo al Mundial y bautizada como La Gran Tenochtitlán, la ciclopista conecta el Centro Histórico con el estadio Azteca bajo la promesa de una movilidad sustentable donde bicicletas, peatones, automóviles, Metro y Tren Ligero convivan en un mismo corredor. Al menos durante la primera jornada de juegos, esa promesa quedó en pausa.
Luego de pasar los primeros seis kilómetros se inició el cierre para los autos sobre avenida Tlalpan, perdiendo así la vía multimodal, su primer medio de transporte y a los aficionados a pie. Quienes querían llegar al estadio tenían que llegar por otra vía; Tlalpan, recién remodelada, pintada y adornada no fue opción.
Motos, bicis, bicis eléctricas, peatones, scooters y los usuarios a bordo del metro podían continuar por Tlalpan.A las 9:14 de la mañana y tras las primeras consignas en muros, el primer contingente del recorrido se hizo presente, era el Personal de Apoyo y Asistencia a la Educación (PAAE), seguido por la Sección 9 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) quienes ya no continuaron su recorrido hacia el cruce de División del Norte, ante el cierre total de la vía, por una línea de muros de contención, seguida por otra de remolques del agrupamiento a caballo y una centena de policías.
Agentes de policía se interponen entre los manifestantes y el Estadio durante la jornada inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el 11 de junio de 2026, en la Ciudad de México. Colectivos, sindicatos y organizaciones civiles convocaron una gran protesta contra el gobierno y con motivo de la jornada inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en el Estadio Ciudad de México.(Foto: Claudia Rosel/Getty Images. )
Solo se podía continuar el camino en bicicleta hacia el estadio, si cruzabas el puente peatonal para ir por el carril que va dirección norte en sentido contrario. Ahí la vía, ya había perdido todas sus modalidades; condiciones difíciles para posibles turistas en ciclotaxis o que se hubieran aventurado a rentar bicicletas para llegar al juego. Algunos distraídos y ya atrasados para alcanzar, al menos, el inicio del partido, daban con motociclistas que ofrecían viajes de a 150 pesos por persona al estadio. Para esas alturas, pasando el mediodía ya no había servicio de Tren Ligero, algunas vías fueron averiadas por objetos lanzados, como vallas y piedras.
Manifestantes destruyen la valla del Tren Ligero que conecta la Ciudad de México con el Estadio como parte de una gran protesta contra el gobierno y por el día inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 2026 el 11 de junio de 2026 en la Ciudad de México, México. Colectivos, sindicatos y organizaciones civiles convocaron una gran protesta contra el gobierno y por el día inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en el Estadio Ciudad de México.(Foto: Claudia Rosel/Getty Images.)
Así, en sentido contrario, hasta poco antes de la estación del Tren Ligero El Vergel, se llegó de nueva cuenta al carril dirección sur, incluso se podía rentar un scooter Lime para acercarse al coloso azteca, un centenar de unidades se veían estacionadas en espera de ser alquiladas.
Más adelante, sólo se podía llegar hasta el hotel Villas y Suites Real Azteca, no era viable pasar por vallas, y los policías ya no dejaban pasar si no traías boleto. A esa altura ya podías ver el Azteca, y escuchar de un lado los gritos de la afición cuando el balón se acercaba a la portería, y del otro, el coro: “México campeón, en desaparición”.
Una integrante del colectivo "Madres Buscadoras" sostiene un cartel que dice "México campeón en desapariciones" mientras marcha hacia el Estadio de la Ciudad de México antes de la ceremonia de apertura de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en la Ciudad de México el 11 de junio de 2026.(Foto: Marco Antonio Martínez/AFP.)
En este punto ya no fue viable pasar en sentido contrario dirección norte, pues policías con cascos, escudos y extintores que retenían a madres buscadoras, familiares y amigos de desaparecidos, impedían el paso hacia el Estadio. “Ojalá no lleguen a perder un familiar para entendernos.” “Ojalá llegues bien a casa”, gritaban mujeres a policías. Adentro del coloso de Santa Úrsula corrían los minutos, las cervezas, la euforia, los goles. Afuera, del lado de Avenida Acoxpa, camiones, vans y camionetas de servicios turísticos ya esperaban a los fanáticos de fútbol para llevarlos al Ángel a celebrar el triunfo de la Selección Mexicana. Hubo baile y fiesta afuera del Mercado Huipulco.
Del lado de Tlalpan, manifestantes que salieron a marchar desde la madrugada continuaron a pie rumbo al centro de la ciudad. Otros fanáticos se mostraron desconcertados de no encontrar Tren Ligero para el regreso. El momento de mostrar el potencial de la primera avenida multimodal de la capital mexicana; con metro, Tren Ligero, autos, bicicletas y peatones, se quedó en pausa.