En abril de 2025, durante la sesión del Comité de Protección del Medio Marino (MEPC 83), la OMI aprobó el borrador del llamado Marco Net Zero, el primer mecanismo global de fijación de precios al carbono para la industria naviera. El marco, que estaba programado para su adopción formal en octubre de 2025 y su entrada en vigor en 2027, establece estándares obligatorios de intensidad de emisiones y un sistema de precios para buques de más de 5,000 toneladas de arqueo bruto, una categoría que concentra el 85% del CO2 generado por el transporte marítimo internacional, de acuerdo con la OMI.
Sin embargo, la sesión extraordinaria del MEPC convocada para esa adopción fue postergada y la reconvocatoria está prevista para finales de 2026, según el Global Maritime Forum.
Vercelli atribuye ese aplazamiento a cambios de gobierno en países clave que alteraron su postura frente a la agenda climática en los últimos meses. "Ha habido resistencia de esos países y se pospuso por un año la fijación de esta hoja de ruta", comenta. La OMI, a diferencia de otros foros multilaterales, tiene un poder vinculante particular, una vez que adopta una medida, los países miembros quedan obligados a cumplirla. Eso convierte cada postergación en una pérdida de tiempo regulatorio real.
Para México, el contexto importa por partida doble. El país ocupa una posición geográfica clave, pues es el puente entre el Atlántico y el Pacífico, recibe influencia de los flujos comerciales con Asia y con los mercados de destino en Europa y América del Norte, y mantiene con Estados Unidos y Canadá una relación comercial con el T-MEC.
En 2024, la Coordinación General de Puertos y Marina Mercante publicó la Estrategia Nacional de Descarbonización de Puertos, que establece una ruta hacia las emisiones netas cero en el horizonte de 2050.
Esa estrategia es consistente con la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC) 3.0 que México presentó en la COP30, celebrada en Belém, Brasil, en noviembre de 2025, donde varios países incluyeron en sus planes climáticos metas específicas para el transporte marítimo. Además, el país participa en el programa GreenVoyage2050 de la OMI, orientado a apoyar a naciones en desarrollo en la construcción de marcos de política para la descarbonización naval.
"México es un país que ha ido realizando su agenda en este sentido y que por lo tanto está mejor preparado que aquellos países que han sido un poco más flojos", dice Vercelli. Sin embargo, la falta de coordinación ha rezagado los avances.