Sin embargo, ante la escasez de créditos y de combustible procedente de materiales como el aceite de cocina usado, la IATA ha puesto en duda el objetivo de la ONU de lograr una reducción del 5% de las emisiones de la industria para 2030.
Aun así, reducir la contaminación de los aviones sigue siendo un objetivo, a pesar de que la protección del medio ambiente no es una prioridad para el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump.
"Creo que el cambiante entorno geopolítico puede tener algún impacto a corto plazo en cómo la gente ve estos temas", dijo el director general de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), Willie Walsh.
"Pero la retroalimentación que recibimos consistentemente de la mayoría, la gran mayoría de los actores de la industria es que reconocen que nuestra industria debe desempeñar su papel".
Durante la asamblea trienal de la Organización de Aviación Civil Internacional, que se celebra del 23 de septiembre al 3 de octubre, los reguladores de 193 países debatirán asuntos como el medio ambiente, el aumento de la edad de jubilación de los pilotos de 65 a 67 años y las preocupaciones en materia de seguridad por las interferencias de radiofrecuencia del Sistema Mundial de Navegación por Satélite en algunas partes de Europa.