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Las flotillas eléctricas corporativas alcanzan el 68% de la meta a nivel mundial

Más de 701,000 vehículos eléctricos corporativos ya operan en el mundo. En México, la adopción crece, aunque sin una estrategia nacional clara.
mié 11 febrero 2026 07:27 AM
electromovilidad y empresas
De acuerdo con el reporte EV100 Progress and Insights 2025 de Climate Group, las empresas integrantes de la iniciativa han desplegado más de 701,000 vehículos eléctricos en 76 mercados y han comprometido casi tres millones de unidades. (Scharfsinn86/Getty Images)

La transición energética dejó de ser un discurso aspiracional para convertirse en un eje estratégico en las empresas. Hoy redefine la forma en que operan, compiten y generan valor en un entorno que exige menos emisiones y mayor eficiencia. De acuerdo con el World Resources Institute, el sector privado es responsable del 78.4% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, ya sea por consumo de electricidad, combustibles en flotillas o procesos industriales.

Ante esa situación, las empresas han tomado medidas para poder disminuir su impacto ambiental en una de las áreas más complicadas de su operación como son las emisiones de alcance tres. De acuerdo con el Progress and Insights Report 2025 de EV100 y EV100+, de Climate Group, resalta que las empresas de la muestra tienen el compromiso de desplegar para 2030 un total de 1,028,113 vehículos eléctricos, sin embargo, al cierre de 2025 se han desplegado 700,000 unidades, es decir, el 68% de conversión estimada acumulada.

Uno de los avances más relevantes es que 20 empresas mundiales ya han electrificado al menos 50% de sus flotas comprometidas, incluidas grandes corporativos y compañías de arrendamiento. Entre los casos destacados están Aviva, con un 81%, Capgemini, 67%, Mitie, 69% y Deloitte ya tiene una conversión de 50%, lo que muestra que la electrificación ya no es piloto, sino una estrategia consolidada para estas empresas.

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Eugenio Grandio, presidente de la Electro Movilidad Asociación (EMA), menciona que al principio muchas empresas, especialmente las internacionales, lo hacían por imagen o compromiso ambiental, pero a medida que la tecnología ha madurado y ha bajado de costo, la decisión se a vuelto menos aspiracional y más financiera, pues destaca que hoy es una decisión sobre costos de operación, mantenimiento y total de propiedad.

“Cuando eres una empresa, la decisión no es emocional como cuando compras tu coche personal. Es mucho más analítica: revisas costos de operación, mantenimiento y financiamiento, y ahí el vehículo eléctrico empieza a ser muy atractivo. Además en la parte ambiental te ahorras 50, 60 o hasta 70% frente a la gasolina y reduces el mantenimiento y emisiones, entonces deja de ser solo un mensaje ESG y se convierte en una decisión racional de negocio”, señala Grandio.

Isabel Studer, presidenta de Sostenibilidad Global, coincide en que la electrificación de flotillas dejó de ser solo reputacional y se volvió estratégica, pues considera que los vehículos eléctricos optimizan rutas, reducen costos y consumo de combustible, y la electricidad más barata que la gasolina mejora la competitividad, como por ejemplo en empresas del sector consumo y comercio electrónico.

“Las empresas han descubierto que la electrificación no es una carga, es un área de oportunidad. En entornos urbanos congestionados, donde el consumo de gasolina es alto y difícil de controlar, los vehículos eléctricos permiten planear mejor rutas, monitorear en tiempo real y reducir significativamente el costo total de operación. Eso se traduce directamente en competitividad”, agrega Studer.

En México, la adopción de vehículos eléctricos comienza a traducirse en beneficios climáticos medibles. De acuerdo con el Barómetro de Electromovilidad de la Electro Movilidad Asociación (EMA), los cerca de 100,000 vehículos eléctricos, híbridos conectables y de rango extendido adquiridos por conductores mexicanos durante 2025 evitarán la emisión de 34,865 toneladas de CO2 equivalente (tCO2e) en un año de operación.

Las grandes empresas como Bimbo, FEMSA, Grupo Modelo, Mercado Libre y Amazon son empresas que han destacado en la transición eléctrica de sus flotillas. En Bimbo, que según su informe es la flotilla eléctrica más grande de Latinoamérica, ya se utilizan 7,757 vehículos que utilizan combustibles alternos, incluyendo los eléctricos, propano y otras tecnologías limpias. Por su parte FEMSA y Grupo Modelo tienen objetivos de tener el 50 y 100% de sus autos eléctricos para 2030 y 2040, respectivamente.

Para las compañías internacionales como Mercado Libre, se han integrado cerca de 2,800 vehículos eléctricos en la región hacia finales de 2024, con Brasil y México como principales mercados. En el caso de Amazon, a principios de 2026, su flotilla eléctrica es destacada como una de las mayores flotas comerciales eléctricas del mundo, con más de 35,000 furgonetas de reparto eléctricas operando a nivel mundial, estrategia que se integra a su división en el país.

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Grandio, explica que la adopción en México va lento principalmente por el desconocimiento. Explica que hay muchos mitos sobre si las baterías son muy caras o que no duran, lo que genera miedo al cambio, sobre todo en empresas que llevan 70 años trabajando con la misma tecnología de combustión interna, Además, el presidente de la asociación dice que hay retos regulatorios y de infraestructura que no se han resuelto.

“Existen complejidades regulatorias, como la obligación de instalar medidores separados o ciertos procesos con CFE, que agregan barreras innecesarias y retrasan decisiones que podrían tomarse más rápido. También se habla mucho de que no hay infraestructura, pero nuestras empresas han instalado cargadores que hoy están subutilizados. El problema no siempre es que falten, sino que aún no hay suficiente adopción”, dice.

En esa misma línea, Studer expresa que el problema es que en México no ha habido un apoyo explícito y coordinado para desarrollar la infraestructura de carga ya que “instalar estaciones no es suficiente; se necesita garantizar capacidad eléctrica, almacenamiento y redes inteligentes, ya que sin una estrategia nacional clara, la transición avanza, pero de manera fragmentada”, agrega.

La presidenta de Sostenibilidad Global argumenta que la tendencia es irreversible, ya que la integración de nuevas tecnologías como inteligencia artificial, sistemas de monitoreo y predicción de rutas están acelerando la adopción de vehículos eléctricos.

“La eficiencia operativa ya no depende solo del motor, sino del ecosistema digital que lo rodea”, aclara.

La evidencia internacional respalda esta tendencia. De acuerdo con el reporte EV100 Progress and Insights 2025 de Climate Group, las empresas integrantes de la iniciativa han añadido 127,000 vehículos a sus flotillas. Además, 70% de los miembros reportó que pudo mantener el avance hacia la electrificación total a 2030 pese a condiciones económicas adversas .

El reporte de Climate Group resalta que la transición energética de las flotillas corporativas avanza entre incentivos económicos claros y obstáculos estructurales persistentes, ya que menciona que si algo muestra la experiencia internacional es que, cuando la estrategia integra tecnología, financiamiento y colaboración, la electrificación deja de ser un experimento y se convierte en un nuevo estándar operativo en las compañías.

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