En México, la congestión vial ha seguido una tendencia al alza en los últimos años. Datos de TomTom muestran que la Ciudad de México pasó de un nivel promedio de congestión de 51% en 2021 a 75.9% al cierre de 2025. Monterrey pasó de 40% a 48% en el mismo periodo, mientras que Guadalajara aumentó de 48% a 63.3%. Estas cifras reflejan que la presión sobre la infraestructura vial se ha intensificado en las principales zonas metropolitanas del país.
El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) advierte que el crecimiento de estos servicios está intensificando la congestión en ciudades como la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, una situación que podría agravarse si no se acompaña de políticas públicas adecuadas. Además, el organismo señala que el aumento de vehículos que circulan sin pasajeros mientras esperan un servicio añade presión a las vialidades y eleva las emisiones contaminantes.
El dilema de la movilidad urbana
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) muestran que más de 70% de los viajes urbanos en México se realizan en transporte público, lo que subraya la necesidad de fortalecer los sistemas masivos, sobre todo ante la expansión de servicios privados que compiten por espacio en vialidades ya saturadas.
“Una proporción significativa de los viajes en plataformas sustituye opciones más sostenibles como el transporte público, caminar o usar bicicleta, lo que puede incrementar la congestión en lugar de reducirla y generar más emisiones en entornos urbanos densos”, señalan investigaciones del MIT sobre movilidad.
Sin embargo, las empresas del sector sostienen que su modelo puede integrarse al sistema de transporte. Uber afirma que sus servicios pueden complementar el transporte público, reducir la necesidad de estacionamiento y fomentar esquemas como los viajes compartidos, además de avanzar hacia la electrificación de su flota.
“Las plataformas digitales pueden integrarse con el transporte público para ofrecer soluciones de primera y última milla, mejorando la conectividad urbana y haciendo más eficiente el sistema de movilidad en su conjunto”, señala Uber.
También desarrolla herramientas como Uber Transit, que combina transporte público y privado en una misma ruta, y Uber Planet, una función que permite compensar la huella de carbono de los viajes. Además, mantiene el objetivo de alcanzar la neutralidad de carbono a nivel global para 2040.
DiDi, en tanto, sostiene que la tecnología puede ayudar a optimizar rutas, reducir tiempos de traslado y ampliar la cobertura en zonas con poca oferta de transporte público. La compañía asegura haber completado más de 3,000 millones de viajes y 20,000 millones de kilómetros recorridos en México, además de registrar un promedio de nueve millones de descargas anuales desde el 2023.