Publicidad

El ostión mexicano enfrenta una crisis de producción y la acuicultura busca revertirla

Una alianza de Scotiabank y TC Energy destinará 3.5 mdp para fortalecer a 35 familias ostrícolas de Veracruz y elevar entre 15% y 20% su producción.
Personas producción ostión en México
El cultivo sostenible de ostión busca convertirse en una alternativa para fortalecer los ingresos de familias pesqueras y reducir la presión sobre los bancos naturales en Veracruz. (Gemini)

La producción de ostión representa una fuente de ingresos para miles de familias pesqueras en México, particularmente en las comunidades costeras donde esta actividad forma parte de la economía local. Sin embargo, la disminución de los bancos naturales, las dificultades para tecnificar el cultivo y los problemas de comercialización ejercen presión sobre una actividad que, bajo esquemas sostenibles, también puede contribuir a la conservación de los ecosistemas acuáticos.

Ante esa situación, Scotiabank y TC Energía anunciaron una inversión de 3.5 millones de pesos para impulsar la producción sostenible de ostión en las comunidades de Zanjita y Majahual, en Tamiahua, Veracruz. La iniciativa contempla beneficiar a 35 familias mediante capacitación, asistencia técnica y fortalecimiento de sus capacidades productivas y empresariales, con el acompañamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Publicidad

El programa tendrá una duración de 13 meses y busca incrementar entre 15% y 20% la producción de ostión. De acuerdo con las organizaciones participantes, el objetivo es fortalecer los negocios familiares y mejorar sus perspectivas de ingresos mediante prácticas productivas ambientalmente responsables.

“Las mejores alianzas se construyen en beneficio de las personas y comunidades. Hoy, la gente de Tamiahua, Scotiabank, PNUD y TC Energía estamos unidos para crear un futuro mejor para 35 familias que se verán beneficiadas por este programa”, señaló Gregory Romero, presidente de Ductos de Gas Natural en México de TC Energía.

Por su parte, Pablo Elek, director general de Scotiabank México, recalcó que México se ubica entre los 10 principales proveedores de ostión a nivel mundial y que esta alianza busca contribuir a revertir la caída que han registrado los niveles de producción regional, llevando valor directamente a los hogares.

"Vean al banco como un brazo de apoyo, un brazo ejecutor. Que sus problemas sean problemas del banco y que los podamos acompañar en esta historia que están construyendo y esperemos que allá en Veracruz sientan la calidad del banco y de TC Energy y que nos vean más presentes”, mencionó Elek.

En México, se obtuvieron 20,237.68 toneladas de ostión mediante captura y 7,783.21 toneladas a través de la acuicultura en el último dato disponible, correspondiente a 2024. Veracruz encabezó la producción por captura, con 13,183.21 toneladas, lo que refleja la importancia de esta actividad para la entidad, según cifras de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca).

El proyecto también pretende que las comunidades desarrollen capacidades para administrar sus unidades productivas de manera autónoma una vez que concluya el acompañamiento técnico.

Para ello, la intervención contempla la instalación de un sistema de cultivo suspendido de ostión, acompañado de capacitación en campo y buenas prácticas de producción. Este esquema busca disminuir la presión sobre los bancos naturales y facilitar el seguimiento de las condiciones de la laguna. También considera el fortalecimiento de la organización comunitaria mediante un modelo de economía social y solidaria con perspectiva de género.

“Esto lo hemos construido también a partir de la experiencia técnica de un aliado como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Hacia el cierre del año, o próximos a terminarlo, vamos a conversar sobre la oportunidad de ampliar el alcance de este proyecto, ya sea en Veracruz o en otras zonas del país”, dijo Manuel Silva, director de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Scotiabank México.

Publicidad

El impulso en Veracruz

En la laguna de Tamiahua, al norte de Veracruz, la ostricultura forma parte de las actividades económicas que sostienen a las comunidades ribereñas. La extracción y comercialización del molusco permiten generar ingresos para las familias y conservar conocimientos productivos transmitidos entre generaciones. No obstante, la continuidad de esta actividad depende de la disponibilidad del recurso, las condiciones del agua y la capacidad de los productores para mantener sus operaciones.

“Prácticamente toda la comunidad vivimos de la laguna. En épocas de lluvia, por ejemplo, escasea el marisco y el ostión muere por el ingreso de agua dulce. Es entonces cuando enfrentamos mayores dificultades, porque dejamos de tener una fuente de ingresos y eso afecta directamente nuestra economía”, explica Jazmín, productora ostrícola con más de 20 años de experiencia.

El Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables (IMIPAS) identifica la calidad del agua, la falta de certificación sanitaria y las limitaciones en el manejo productivo entre los problemas que afectan el desarrollo de la ostricultura. A estos factores se suma uno de los principales desafíos para la actividad: la disminución de los bancos naturales de ostión, que puede relacionarse con la presión pesquera, el deterioro de los ecosistemas y otras actividades humanas.

Frente a este panorama, el cultivo sostenible representa una alternativa para complementar la extracción tradicional y reducir la presión sobre las poblaciones silvestres. El proceso puede comenzar con la instalación de colectores que permiten captar las larvas del medio natural. Después, los ostiones juveniles se trasladan a estructuras de engorda, donde permanecen hasta alcanzar el tamaño comercial. La selección de los sitios, el mantenimiento de los colectores y el seguimiento del crecimiento son fundamentales para mejorar los resultados.

Este modelo también puede generar beneficios ambientales, ya que los ostiones son organismos filtradores que retienen partículas orgánicas presentes en el agua, por lo que su cultivo puede contribuir al funcionamiento de los ecosistemas acuáticos.

La guía Cultivo artesanal de ostión, elaborada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Centro de Investigaciones Pesqueras, plantea que una ostricultura bien manejada puede combinar la producción de alimentos con la conservación de la biodiversidad marina y costera.

"A través de la acuicultura ecosistémica se puede incrementar la producción con un menor impacto ambiental, ayudar a la resiliencia de los ecosistemas dañados y mejorar la producción pesquera y la biodiversidad”, explica la guía.

Sin embargo, también reconoce que producir más no garantiza por sí mismo la sostenibilidad. La actividad depende, entre otros factores, de la calidad microbiológica del agua, que debe verificarse antes de la cosecha para reducir riesgos sanitarios, mientras que el manejo de los cultivos requiere vigilancia, limpieza periódica y seguimiento de las condiciones ambientales.

Publicidad

La guía de la FAO también advierte sobre la necesidad de considerar los pronósticos meteorológicos y los eventos de contaminación que pueden ocasionar pérdidas productivas, a lo que se suman las dificultades para acceder a mejores mercados, la falta de certificaciones sanitarias, las limitaciones técnicas y la escasa diferenciación comercial, condiciones que pueden reducir el precio que reciben los productores.

Silvia Morimoto, representante residente del PNUD en México, indicó que el reto será que el incremento productivo se traduzca en ingresos estables y en una menor presión sobre el ecosistema. Para ello, la permanencia de las capacidades técnicas, la organización de las familias y el acceso a mercados con mejores condiciones comerciales serán determinantes.

“La experiencia también permitirá evaluar si el cultivo sostenible puede convertirse en una herramienta para fortalecer la economía de las comunidades costeras y contribuir a la conservación de los recursos de los que dependen”, agregó la representante del PNUD en México.

Publicidad