De acuerdo con datos del Inegi, las actividades vinculadas al turismo representan cerca del 10% de la economía estatal, mientras que más de 750,000 habitantes (12% de la población) dependen directa o indirectamente de actividades relacionadas con hospedaje, transporte, alimentos, guías y comercio local.
Segundo Guillén, secretario de Turismo de Chiapas, dice que ante la relevancia social y económica del turismo en el estado, el gobierno trabaja en la implementación de una estrategia que combina conservación patrimonial, desarrollo económico y protección ambiental a través de esquemas donde las comunidades locales participan directamente en la operación turística.
La zona arqueológica de Toniná forma parte de un corredor turístico que conecta San Cristóbal de las Casas con Palenque, uno de los trayectos con mayor actividad turística en la entidad. Su ubicación estratégica también busca ampliar la permanencia de visitantes en la región y distribuir el gasto turístico en distintos municipios.
La recuperación de zonas arqueológicas como las de Toniná, se ha convertido en una de las principales apuestas de Chiapas para impulsar un modelo de turismo sostenible con enfoque comunitario, pues según datos de ONU Turismo, el turismo de naturaleza y experiencias comunitarias crece a una tasa promedio de 20% anual en el país, impulsado por viajeros interesados en biodiversidad, patrimonio cultural y actividades de bajo impacto ambiental.
“Toniná es uno de los centros arqueológicos del mundo maya más relevantes no solo de Chiapas, sino de Mesoamérica. Está justo en medio de una ruta turística muy importante y era un destino imperdible para quienes visitan el estado”, señala el funcionario.
La recuperación de zonas arqueológicas ocurre en paralelo con una estrategia estatal enfocada en posicionar a Chiapas como uno de los principales destinos de turismo de naturaleza del país, que combina conservación ambiental, recuperación patrimonial y participación comunitaria.
Guillén recalca que dentro de la estrategia turística del gobierno de Chiapas se busca que las comunidades locales sean quienes operen directamente buena parte de los servicios turísticos. En regiones como la Selva Lacandona y la zona del volcán Tacaná, habitantes ya participan como guías certificados, operadores ecoturísticos y administradores de centros de naturaleza.
“Lo que hacemos es llevar capacitación y especialización porque el turismo de naturaleza es un segmento altamente especializado. Hoy estamos certificando guías y operadores para que ellos mismos vendan directamente sus productos turísticos y ya no dependan de intermediarios”, explica Guillén.