Una de las iniciativas centrales del festival es la colaboración con Sélvame MX, una causa socioambiental enfocada en la conservación de ecosistemas y biodiversidad. A través de activaciones, campañas informativas y experiencias dentro del recinto, la iniciativa busca involucrar a asistentes, artistas y marcas en acciones que ayuden a proteger el medio ambiente.
“Como parte de su estrategia de impacto social, el Vive Latino integra iniciativas que buscan generar conciencia sobre la conservación de los ecosistemas y la protección de la biodiversidad, invitando a asistentes, artistas y marcas aliadas a involucrarse activamente en acciones medibles que demuestran que los espacios culturales pueden convertirse en plataformas de sensibilización y movilización social”, explicó en un comunicado la empresa promotora del festival, OCESA.
La empresa mencionó también que la gestión responsable de residuos es otro de los pilares de la estrategia ambiental del festival. En el Vive Latino, por ejemplo, se mantiene programas de separación y reciclaje para reducir la cantidad de materiales que terminan en rellenos sanitarios, además de impulsar la reducción de productos de un solo uso dentro del evento. Estas iniciativas se hacen también a nivel mundial, pues se alinean con tendencias de la industria del entretenimiento, donde festivales como Glastonbury o Lollapalooza han adoptado metas similares para disminuir su huella ambiental.
Dentro de este esfuerzo destaca la colaboración con Hagamos Composta, una iniciativa que transforma los residuos orgánicos generados durante el festival en composta. Este proceso permite reincorporar estos materiales a ciclos naturales y disminuir las emisiones asociadas a su disposición final.
“Estas acciones buscan disminuir la cantidad de residuos enviados a rellenos sanitarios y fomentar una cultura de consumo responsable entre los asistentes, integrando soluciones como el aprovechamiento de residuos orgánicos que posteriormente se transforman en composta para reincorporarse a los ciclos naturales”, agregó OCESA.
La sostenibilidad también se refleja en la oferta gastronómica del festival. Los organizadores han impulsado criterios que priorizan insumos de origen local y prácticas para reducir el desperdicio de alimentos, lo que contribuye a disminuir el impacto ambiental asociado al consumo masivo dentro del evento.