Uno de los motores más visibles del avance ha sido el fortalecimiento de la representación política femenina. México alcanzó la paridad en el Congreso en 2022 y ha incrementado la presencia de mujeres en el gabinete. La elección de Claudia Sheinbaum como presidenta en 2024 marcó además un hito, al convertirse en la primera mujer en ocupar el cargo.
“El desempeño de México ha mejorado con fuerza en el ámbito político. El país ha mantenido paridad en el Congreso y ha logrado cerrar más de la mitad de su brecha en empoderamiento político, impulsado por una mayor representación de mujeres en posiciones de liderazgo”, destaca el reporte.
En educación y salud, el país también muestra niveles cercanos a la paridad. La participación femenina en la educación superior y el acceso a servicios de salud presentan brechas mínimas, reflejo de avances acumulados en años recientes.
El principal rezago persiste en el ámbito económico. La participación laboral femenina, la brecha salarial y la presencia de mujeres en puestos directivos continúan por debajo de los niveles observados en las economías líderes. Aunque el subindicador de participación económica muestra una mejora gradual, México aún se mantiene ligeramente por debajo del promedio regional.
“El progreso global ha sido impulsado sobre todo por mejoras en participación económica y empoderamiento político, pero estas áreas siguen concentrando las brechas más grandes. Persisten desigualdades en ingresos, liderazgo y acceso a oportunidades laborales”, advierte el documento.
El informe subraya que cerrar estas brechas no solo es una prioridad social, sino también económica. Una mayor incorporación de las mujeres al mercado laboral y a posiciones de liderazgo puede impulsar la productividad, la innovación y el crecimiento.
El informe destaca que México se ubica en una posición intermedia: ha logrado avances significativos en representación política y educación, pero reitera que se enfrenta retos estructurales en el mercado laboral. Superar esos rezagos dependerá en los próximos años de políticas públicas, transformaciones culturales y estrategias empresariales que conviertan los avances institucionales en igualdad efectiva de oportunidades.
A nivel global, las economías mejor posicionadas se concentran principalmente en Europa. El Top 10 lo encabeza Islandia, seguida de Finlandia y Noruega. También figuran Reino Unido, Nueva Zelanda, Suecia, Nicaragua, Alemania, Namibia e Irlanda, países que combinan altos niveles de participación laboral femenina, políticas públicas robustas y representación política de las mujeres.