Los inversionistas, clientes y reguladores exigen mayor transparencia, por ello, las empresas recurren cada vez más a estándares independientes para demostrar que sus compromisos ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) son verificables. Más que un sello, estas evaluaciones se convierten en una ventaja competitiva para acceder a mercados, financiamiento y fortalecer la confianza.
En ese sentido, la Science Based Targets initiative (SBTi), uno de los principales referentes internacionales para la validación de objetivos corporativos de descarbonización, ha presentado su más reciente actualización de su Estándar Corporativo Net-Zero desde su lanzamiento en 2021. La versión 2.0 marca un cambio de enfoque: deja atrás un modelo centrado en la definición de compromisos para avanzar hacia uno que privilegia la implementación, el seguimiento y la rendición de cuentas de las empresas en su ruta hacia el cero neto.