Circulate Capital fue fundada en 2018 por Rob Kaplan, exdirector global de sustentabilidad de Walmart, con el objetivo de reducir el problema de los residuos plásticos. La iniciativa surgió tras la decisión de China de dejar de aceptar residuos plásticos del mundo, lo que evidenció la magnitud del problema. “Kaplan habló con las grandes corporaciones del mundo para hacer un acuerdo sobre el plástico. Y les dijo: señores, el problema del plástico es grave”, cuenta Hanhausen.
Los datos así lo muestran. Al año más de 280 millones de toneladas de productos plásticos de vida corta terminan en la basura a nivel mundial. En América Latina se desechan más de 28 toneladas (equivalente al peso de 186,600 ballenas azules), de las cuales, menos de 5% se reciclan y casi cuatro toneladas terminan en el mar, de acuerdo con el programa para el medio ambiente de la ONU.
Para enfrentar este desafío, Circulate Capital cuenta con el respaldo de empresas como Coca-Cola, PepsiCo, Mondelez, Danone, Unilever, Dow Chemical, Chevron Phillips y Procter & Gamble, además de diversos bancos de desarrollo. La empresa invierte en toda la cadena de valor del plástico reciclado, incluyendo la recolección, separación y reciclaje, con el objetivo de aumentar la circularidad y reducir la dependencia de materiales vírgenes.
Inicialmente, Circulate Capital centró sus esfuerzos en India y el sudeste asiático. Sin embargo, en 2021, el Banco Interamericano de Desarrollo solicitó un análisis sobre la situación en América Latina. "Analizamos 13 países de América Latina, 9 islas del Caribe y encontramos que había una posibilidad de apoyar esta actividad porque el desperdicio es enorme y queremos dar una solución", explicó Hanhausen. Como resultado, en 2023, la empresa comenzó a invertir en la región, destinando 70 millones de dólares para fortalecer la cadena de valor del plástico y evitar que más residuos lleguen al mar.
En América Latina, Circulate Capital ha identificado mercados clave como México, Colombia, Chile y Brasil, debido a su alta generación de residuos plásticos. "Lo que buscamos es acopiar grandes volúmenes de plástico y estos países los generan", afirmó Hanhausen. La primera inversión en México la realizó en Omnigreen, una empresa especializada en el reciclaje de plásticos flexibles, principalmente polietileno. Omnigreen procesa actualmente cerca de 20,000 toneladas de plástico al año, y con el apoyo de Circulate Capital, busca duplicar su capacidad.
La estrategia de inversión de Circulate Capital se basa en tres objetivos principales: fortalecer el proceso de reciclaje apoyando a empresas en la expansión de sus capacidades de recolección y reciclaje; generar impacto medible en función del tonelaje de plástico acopiado y desviado de rellenos sanitarios; y maximizar la producción de resinas recicladas para satisfacer la demanda de sus inversionistas.