Durante la conferencia “Las empresas mexicanas están preparadas para los nuevos estándares globales de sostenibilidad”, organizada por Sistema B México, Javier Herrero, director ejecutivo de la organización, señaló que el nuevo contexto comercial obliga a las empresas a prepararse para estándares cada vez más exigentes.
“Cuando una empresa mexicana, que en muchas ocasiones está pensando en el mercado interno, quiere salir a buscar nuevos mercados, sobre todo ante la incertidumbre que podemos tener ahora con el T-MEC, y busca la certidumbre de una relación comercial como la de la Unión Europea, lo que encontramos es un nivel mucho más elevado de exigencia”, afirmó Herrero.
Estas exigencias abarcan aspectos que van desde la gobernanza corporativa hasta la medición de impactos ambientales. Los nuevos estándares de sostenibilidad impulsados por Sistema B consideran temas como trabajo justo, derechos humanos, diversidad e inclusión, acción climática, economía circular, gestión ambiental, gobernanza y transparencia.
La trazabilidad de las cadenas de suministro también está ganando protagonismo, pues as empresas ya no solo deberán responder por sus operaciones directas, sino también por las prácticas de sus proveedores y socios comerciales, en un contexto donde la responsabilidad empresarial se extiende a toda la cadena de valor.
Parte de esta presión regulatoria responde a la necesidad de combatir el greenwashing. Herrero destacó que en Europa han surgido disposiciones destinadas a garantizar que las afirmaciones ambientales realizadas por las empresas estén respaldadas por evidencia verificable. El objetivo, explicó, es fortalecer la confianza de los consumidores y evitar mensajes engañosos sobre el desempeño ambiental de las organizaciones.
La acción climática es otro de los pilares que comienza a definir la competitividad empresarial. Los estándares incorporan la medición de emisiones de gases de efecto invernadero, planes de descarbonización y estrategias para gestionar impactos relacionados con residuos, agua y calidad del aire.
Sin embargo, el componente social mantiene un papel central. Durante la conferencia, Herrero señaló que las nuevas exigencias ponen especial atención en las condiciones laborales, la participación de los trabajadores, la diversidad, la inclusión y el respeto a los derechos humanos a lo largo de toda la cadena de valor.
Este escenario coincide con la próxima revisión del T-MEC, un proceso que podría reforzar aspectos vinculados con el cumplimiento laboral, la transparencia y la responsabilidad empresarial. Aunque el tratado ya contempla compromisos en estas materias, la tendencia global apunta hacia una integración cada vez mayor entre comercio y sostenibilidad.