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En 39 días del Mundial Infantino y 48 equipos generan emisiones equivalentes a más de 1,000 hogares en un año

Los traslados del Mundial generaron 5,675 toneladas de CO2e, equivalente a las emisiones anuales de energía 1,089 hogares.
infantino y emisiones
Durante los 39 días del torneo el dirigente registró 115 horas de vuelo, cruzó 23 veces las fronteras entre México, Estados Unidos y Canadá. (Michael Reaves/Getty Images)

Al concluir el Mundial 2026, el balance climático de los desplazamientos de las 48 selecciones nacionales generaron al menos 4,512 toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO2e), mientras que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, acumuló cerca de 1,163 toneladas adicionales por sus viajes en avión privado durante los 39 días de competencia.

Un análisis del proyecto Climate Cup reconstruyó todos los desplazamientos realizados por las 48 selecciones desde sus campamentos base hasta las sedes de cada partido. En total, los equipos recorrieron 638,978 kilómetros, equivalentes a casi 16 vueltas alrededor de la Tierra, considerando una delegación promedio de 60 personas por selección y factores internacionales de emisión para vuelos chárter y transporte terrestre.

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La mayor parte de los traslados ocurrió por vía aérea: se registraron 169 vuelos frente a apenas 27 trayectos en autobús, reflejo de las enormes distancias entre las 16 ciudades sede distribuidas en tres países. Senegal encabezó los desplazamientos con más de 31,000 kilómetros recorridos y alrededor de 220 toneladas de CO2e, aun cuando fue eliminado en la fase de grupos.

Sin embargo, el transporte de las selecciones representa sólo una pequeña parte de la huella total del campeonato, pues el reporte de la Scientists for Global Responsibility (SGR) estima que el Mundial 2026 podría superar los nueve millones de toneladas de CO2e, impulsado principalmente por los vuelos internacionales de millones de aficionados, la logística, el hospedaje y la operación de las sedes.

La organización también considera que esta edición podría convertirse en la más contaminante en la historia del torneo debido a su expansión a 48 equipos, 104 partidos y una dispersión geográfica sin precedentes. Según sus estimaciones, alrededor del 86% de las emisiones provendrían del transporte aéreo.

FIFA aún no publica el inventario oficial de emisiones correspondiente al Mundial 2026; sin embargo, los datos de los vuelos ya superan los registros de emisiones de la edición en Qatar 2022, el organismo presentó un cálculo ex post de 3.81 millones de toneladas de CO2e, donde los viajes, la construcción y el hospedaje concentraron casi el 95% de las emisiones, mientras que solo los vuelos han superado a la edición de Brasil 2014, que registró cerca de 2.72 millones de toneladas de CO2e, mientras que Rusia 2018 reportó aproximadamente 2.16 millones de toneladas derivadas de la organización y operación del campeonato.

Aunque estas cifras representan sólo una fracción de la huella climática del torneo, la Environmental Defense Fund (EDF) dijo que estos datos ofrecen uno de los primeros indicadores medibles del costo ambiental del primer Mundial organizado simultáneamente por México, Estados Unidos y Canadá.

Infantino suma cerca de 1,163 toneladas de CO2e

El caso del presidente de la FIFA volvió a colocar el debate sobre las emisiones del torneo en el centro de la discusión. Al cierre del campeonato, Gianni Infantino recorrió aproximadamente cerca de 116,523 kilómetros a bordo de un Gulfstream G650 operado por Qatar Airways, acumulando cerca de 1,163 toneladas de CO2, según cálculos de BBC Verify, la base de datos Emissions Database for Global Atmospheric Research (EDGAR) y el registro de los partidos a los que ha asistido.

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Durante los 39 días del torneo el dirigente registró 115 horas de vuelo, cruzó 23 veces las fronteras entre México, Estados Unidos y Canadá y asistió a 44 de los 104 partidos, visitando los 16 estadios del Mundial.

“Además de verse amenazado por el estrés térmico y los fenómenos meteorológicos extremos, la expansión y la creciente comercialización del torneo implican que se prevé que sea el evento deportivo más destructivo para el medio ambiente de la historia. Y, aun así, la FIFA continúa haciendo ambiciosas declaraciones ambientales”, dijo Chris McMillan, investigador y académico especializado en la economía política del deporte de la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda.

McMillan agrega que tanto los países anfitriones como la propia FIFA conocen el impacto que tendrá la expansión del torneo y el consecuente aumento de las emisiones derivadas de los vuelos, aunque aparentemente subestimaron de manera considerable su huella de carbono

Las emisiones derivadas únicamente de sus vuelos equivalen a una parte importante de las generadas por varias selecciones durante todo el campeonato y contrastan con los compromisos climáticos asumidos por la FIFA, que busca reducir a la mitad sus emisiones para 2030 y alcanzar emisiones netas cero hacia 2040.

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