La dimensión social: formar talento y cerrar brechas
Los participantes coincidieron en que el crecimiento de la IA también está transformando el componente social de la estrategia ESG. Para Barbosa, contar con infraestructura de clase mundial resulta insuficiente si el país no desarrolla el talento capaz de aprovecharla.
"Infraestructura sin talento es fierro caro", afirmó al explicar que AWS busca capacitar a más de un millón de mexicanos entre 2009 y 2030 mediante distintos programas de formación y que actualmente participa con la Secretaría de Economía en una iniciativa para entrenar a 450,000 personas en inteligencia artificial y robótica hacia 2028.
La ejecutiva también defendió la necesidad de acercar la educación tecnológica desde edades tempranas y ampliar el acceso más allá de las universidades, con especial atención en la participación de niñas y mujeres en disciplinas STEM.
Fernanda Zenizo, fundadora y CEO de Intelab, advirtió que las empresas ya cuentan con suficientes datos para conocer la magnitud de las brechas de género, pero aún falta convertir esa información en acciones concretas.
Recordó que durante la pandemia hasta 65% de las mujeres abandonaron el trabajo presencial debido a las labores de cuidado y que las diferencias salariales entre hombres y mujeres siguen superando el 20% en distintos sectores.
"Los datos sin acción no sirven de nada", resumió la especialista, quien insistió en que medir únicamente los indicadores no resuelve las desigualdades si las empresas no implementan políticas que respondan a esos hallazgos.
Además del impacto ambiental y social, los especialistas señalaron que la inteligencia artificial también está modificando la forma en que las organizaciones toman decisiones y administran sus procesos internos.
Zenizo explicó que las empresas necesitan medir constantemente la alineación entre sus valores corporativos y la cultura organizacional, identificar riesgos relacionados con integridad y corrupción, y utilizar esa información para fortalecer sus mecanismos de gobernanza.
"Lo primero que tienes que hacer es medirlo, conocerlo, tener esa información y poderla gestionar", señaló durante el panel.
Para David Moreno, gerente de Sostenibilidad Corporativa de Arca Continental, esa transformación ya está ocurriendo y como ejemplo puso a la empresa que representa, la cual utiliza inteligencia artificial de forma transversal en distintas áreas del negocio para mejorar procesos operativos, apoyar a pequeños comercios en la administración de inventarios, monitorear la seguridad de su flota mediante sistemas capaces de detectar fatiga o distracciones en los operadores, lo que ha permitido reducir 30% los accidentes registrados, y desarrollar proyectos de gestión del agua con mayor precisión.
A su juicio, el futuro de la sostenibilidad dependerá de que la inteligencia artificial deje de verse como una herramienta aislada y se convierta en un habilitador de decisiones para toda la organización.
La conversación sobre la IA ya no se limita, entonces, a cuánto puede aumentar la productividad de una empresa. Conforme la tecnología gana presencia en todos los sectores, también redefine la manera en que las organizaciones entienden la sostenibilidad.