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El blockchain mejora la trazabilidad y opacidad en las prácticas de sostenibilidad

Las soluciones blockchain para ESG alcanzan un valor de 130 millones de dólares por sus usos en mejorar la trazabilidad de proveedores, mayor claridad y confianza para cumplir objetivos ESG.
blockchain y sostenibilidad
El Foro Económico Mundial (WEF) señala que la tecnología blockchain puede contribuir a mejorar la estandarización, la alineación y la transparencia en cadenas de suministro fragmentadas. (elenabs/Getty Images/iStockphoto)

La tecnología blockchain comienza a utilizarse para hacer más verificables las prácticas de sostenibilidad empresarial, al permitir rastrear materias primas, productos, emisiones y certificaciones a lo largo de las cadenas de suministro. El mercado global de soluciones blockchain aplicadas a ESG alcanzó un valor de 130 millones de dólares en 2024 y se prevé que crezca a una tasa anual de 12.5% entre 2026 y 2031, al pasar de 146 millones a 323 millones de dólares, de acuerdo con datos de la desarrolladora de blockchain BDS.

El interés por estas herramientas responde a las aplicaciones que sectores como la minería, la industria alimentaria, la moda y el automotriz han encontrado para generar registros compartidos, mejorar la trazabilidad y reducir la opacidad entre proveedores. No obstante, la tecnología tiene un límite: blockchain no garantiza que los datos introducidos sean verdaderos. Su principal aporte consiste en preservar y facilitar el seguimiento de la información sobre un producto, material o proceso durante sus distintas etapas de producción, transformación y distribución.

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Wendy Henry, Global & US Consulting Blockchain & Digital Assets Leader de Deloitte Consulting, señala en un reporte que para determinar cómo aplicar blockchain en una cadena de suministro es necesario entender que esta funciona como una red de empresas interconectadas, en la que cada participante agrega valor antes de que un producto o servicio llegue al consumidor final.

“Este intercambio y acumulación de valor se registra mediante una serie de transacciones, o flujos, de información, bienes, servicios y finanzas. Una blockchain con permisos ofrece el potencial de registrar estas transacciones (tanto físicas como virtuales) en un libro mayor compartido e inmutable, lo que permite la captura, validación y compartición de datos entre estas empresas interconectadas”, indicó Henry.

Esta capacidad puede atender uno de los principales obstáculos para medir el desempeño ambiental de las cadenas de suministro: el acceso a información confiable de los proveedores. De acuerdo con un análisis del Protocolo de GEI, estándar internacional para medir y reportar emisiones de gases de efecto invernadero, 83% de las empresas enfrenta dificultades para acceder a datos precisos sobre emisiones. A esto se suman la falta de consistencia entre los estándares de reporte y la fragmentación de los sistemas utilizados para recopilar la información.

En este contexto, blockchain comienza a utilizarse en aplicaciones relacionadas con los mercados de carbono y el seguimiento de emisiones de Alcance 3, mientras se combina con inteligencia artificial, sensores e internet de las cosas para automatizar la captura de datos. El objetivo es reducir la dependencia de procesos manuales y facilitar que la información pueda ser verificada y auditada.

“A pesar de los avances en herramientas digitales, muchas organizaciones aún utilizan hojas de cálculo para gestionar sus datos de emisiones. Las innovaciones tecnológicas como el blockchain y la IA en contabilidad de carbono agilizan la medición, aprovechan factores de emisión actualizados y proporcionan un registro auditable de los datos brutos, pero su adopción sigue siendo lenta debido a los costos y las dificultades de implementación”, explicó Julia Millot, senior Power Decarbonization Manager de Carbon Direct.

Sin embargo, la incorporación de blockchain también plantea retos ambientales y operativos. PwC, en su reporte “Adoptar la innovación sostenible en blockchain: Comprender los impactos de la tecnología blockchain”, identifica entre ellos el consumo energético, los costos, la interoperabilidad y la calidad de los datos.

El impacto ambiental de la tecnología depende del protocolo utilizado, ya que mecanismos como proof-of-work (sistema de seguridad digital) pueden requerir más energía que otras alternativas. Por ello, la consultora recomienda evaluar el consumo eléctrico y las emisiones asociadas antes de implementar estas soluciones.

PwC advierte que la evaluación tampoco debería limitarse a la electricidad utilizada por la red, aunque las empresas deben considerar otros impactos, como las emisiones generadas, los residuos electrónicos y el carbono incorporado en el hardware utilizado. Estos factores pueden quedar fuera de una evaluación que únicamente considere el consumo energético del sistema.

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Hacia adelante, una de las principales oportunidades para blockchain en sostenibilidad será funcionar como infraestructura para conectar información de distintos participantes de una cadena de valor. El Foro Económico Mundial (WEF) señala que la tecnología puede contribuir a mejorar la estandarización, la alineación y la transparencia en cadenas de suministro fragmentadas, aunque su potencial dependerá de que las empresas adopten reglas comunes para la gobernanza, el intercambio de información y la interoperabilidad.

El seguimiento de las emisiones de Alcance 3 es uno de los campos con mayor potencial, debido a que una parte importante de los datos necesarios para calcularlas se genera fuera del control directo de las empresas, por ello Deloitte plantea que blockchain puede contribuir a rastrear, asignar y validar las emisiones entre los distintos participantes de una cadena de valor, con lo que podría reducir problemas como el doble conteo y las inconsistencias en la información proporcionada por los proveedores.

Para que estas aplicaciones puedan escalar, también será necesario resolver la interoperabilidad entre sistemas. Las cadenas de suministro reúnen múltiples plataformas, empresas y tecnologías, por lo que limitar el intercambio de información a una sola red podría generar nuevos silos digitales, el WEF ha desarrollado un marco de interoperabilidad orientado a facilitar la conexión entre diferentes redes blockchain y mejorar el flujo de información a través de las cadenas de suministro.

Por ello, la evolución de blockchain en ESG dependerá menos de su capacidad para almacenar información de forma inmutable y más de la calidad de los datos que recibe, de su capacidad para comunicarse con otros sistemas y de su utilidad para demostrar reducciones reales de los impactos ambientales.

La consultora PwC resalta que la tecnología puede hacer más transparente el recorrido de un producto o una emisión, pero su valor para la sostenibilidad estará determinado, en última instancia, por la confiabilidad de la información desde su origen y por la capacidad de las empresas para convertir esos datos en decisiones verificables.

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