Según datos de reportes financieros y de sostenibilidad, las empresas que forman parte de la ANCH como Barceló Hotel Group, Choice Hotels, Hoteles Cityexpress, El Cid Resorts, Grupo Presidente, Hilton, Hoteles BF, HYATT, Iberostar y Marriott Bonvoy, entre otras, tienen previsto reducir en promedio el 46% de las emisiones GEI de alcance uno y dos para 2030. Sin embargo, la misma asociación reconoce que, actualmente, el sector solo tiene la capacidad de reducir de manera conjunta entre el 15 y 20% de estas emisiones.
Givette Pérez, directora de la ANCH, explica que las cadenas hoteleras en México avanzan en la adopción de criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés), aunque no sin enfrentar desafíos estructurales. Para la directora de la Asociación, el proceso implica transformar la operación diaria de miles de habitaciones distribuidas en todo el país y alinear a distintos actores bajo objetivos comunes hacia 2030.
“El eje rector a nivel internacional ya no es solo reducir impactos, sino cómo hacerlo net positive: cómo dejar no solo tu hotel, sino el destino, un lugar mejor de como lo encontraste. Y eso eleva muchísimo la expectativa sobre lo que se espera de la industria hotelera”, agrega Pérez.
La directora de la ANCH señala que el sector es consciente de la problemática climática, por lo que cada año organiza su Asamblea sobre Sostenibilidad, donde se abordan estrategias para promover el turismo verde con miras al 2030. Entre los temas tratados y debates destacan la economía circular, la eliminación de plásticos y la transición energética, así como aspectos sociales como el respeto a las culturas y comunidades. Además, se analizan tecnologías para optimizar la gestión de residuos, electricidad y agua.
En México, el sector también ha dado pasos positivos en iniciativas como la refrigeración inteligente, la iluminación eficiente y la reutilización de agua tratada han permitido reducciones significativas en consumo, según información del programa Hoteles por México. Sin embargo, el programa resalta que estas prácticas requieren inversiones iniciales que no todas las propiedades pueden asumir con la misma facilidad.
La ANCH destaca que el agua es un recurso estratégico para la hospitalidad y un elemento crítico del punto seis de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Agua y Saneamiento, pues en promedio, un hotel puede consumir entre 300 y 1,500 litros por huésped por día, lo que convierte a la gestión hídrica en un factor esencial para la sostenibilidad del destino.
En este sentido, varios hoteles trabajan en mejorar la medición constante, el monitoreo, la calibración de equipos y la adopción de tecnologías de ahorro permiten obtener reducciones significativas en el consumo hídrico y en los costos operativos. La ANCH reconoce que con estas implementaciones, las instalaciones han presenciado una disminución de hasta 30% en el uso de agua.