Por su parte, Fundación Azteca actúa como un puente entre las iniciativas ambientales y las comunidades. La organización, creada por Grupo Salinas, ha impulsado durante años proyectos sociales, culturales y ambientales enfocados en desarrollo comunitario, educación y participación ciudadana, lo que permite fortalecer el arraigo territorial de los proyectos y ampliar su impacto social.
“La alianza muestra nuestra intención de tener una visión al 2030 para poder impulsar la acción climática en México mediante acciones de restauración, reforestación, manejo sostenible de ecosistemas, conservación de agua y desarrollo de capacidades en las comunidades”, explica Inti Pérez, directora de sustentabilidad corporativa de HEINEKEN México.
El modelo de implementación se apoya en dos programas que la empresa ya desarrollaba y que ahora evolucionan dentro de esta colaboración: “Un Nuevo Bosque para Brindar un Mundo Mejor”, enfocado en restauración y reforestación con especies nativas, y “Cultivadoras de Agua y Clima”, que impulsa proyectos socioambientales con participación comunitaria, particularmente liderados por mujeres.
Estas iniciativas buscan ir más allá de la plantación de árboles. Entre sus objetivos se encuentran la recuperación de suelos degradados, la mejora en la infiltración de agua y el fortalecimiento de viveros comunitarios que permitan mantener procesos de restauración a largo plazo.
La intervención tendrá además un enfoque territorial. Entre las regiones consideradas se encuentran la Ciudad de México, el Estado de México, Nuevo León, Guadalajara, Chihuahua y Jalisco, zonas donde la empresa tiene presencia operativa o donde ya ha desarrollado proyectos ambientales.
La lógica, explica Pérez, es vincular las acciones climáticas con los territorios y con los actores locales para asegurar continuidad y apropiación comunitaria, elementos clave para que los proyectos tengan impactos sostenidos.