La aparición masiva de medusas muertas en playas del Golfo de Tehuantepec encendió alertas entre autoridades ambientales, pescadores y especialistas marinos en una región donde el océano ha comenzado a mostrar señales cada vez más visibles de estrés climático. Durante varios días, habitantes del Istmo reportaron cientos de organismos varados en zonas de Santa María Xadani y Playa Unión, Oaxaca, en un fenómeno que coincidió con altas temperaturas marinas, cambios bruscos de viento y alteraciones en las corrientes costeras.
Aunque científicos explican que estos eventos pueden formar parte de procesos naturales, también reconocen que el calentamiento global está modificando las condiciones de los océanos y aumentando la frecuencia de fenómenos extremos en distintas partes del mundo. Las imágenes de las playas cubiertas por medusas comenzaron a circular a mediados de mayo. Pescadores y habitantes locales describieron el evento como inusual tanto por la cantidad de organismos acumulados como por la rapidez con la que aparecieron sobre la arena.